El temblor de las hipotecas

JOAQUÍN RIVERY TUR
rivery@granma.cip.cu

La crisis inmobiliaria de Estados Unidos está preocupando seriamente a otras zonas del mundo, en peligro de ser alcanzadas por un estallido de las hipotecas sin pagar en la hasta ahora mayor economía del mundo, con el consecuente estremecimiento de las bolsas.

Todos son presa del temor en estos momentos, y esa sensación de aprensión produce nerviosismo, el componente más peligroso para el sistema financiero capitalista, porque puede conllevar al pánico y desatar la venta masiva de valores. Aparecería entonces la crisis.

El problema de la falta de pago sigue siendo una espada de Damocles. La página digital de El Periódico de Catalunya, hace hincapié en el derrumbe de New Century, la segunda entidad norteamericana en el mercado de hipotecas de alto riesgo, y señala que pocos días antes la californiana Accredited Homes Lenders, desencadenó la alarma por una escalada de impagos.

Con todos los inconvenientes de la economía de Estados Unidos —déficits fiscal y comercial, inestabilidad productiva, baja extrema del dólar y gastos insoportables de guerra en Iraq y Afganistán— el caso es para intranquilizar a los que manejan grandes sumas tanto en la esfera inmobiliaria como en la bursátil.

Por supuesto, las figuras prominentes de los grandes bancos y los gobiernos no van a reconocer el calentamiento de la burbuja financiera. Para Matías Rodríguez, del Banco de Santander, España, la crisis norteamericana, que hasta ahora se denomina desaceleración, es un fenómeno limitado (que tiene que ver con los intermediarios) y que los mercados reaccionaron excesivamente al anuncio del "gurú" Alan Greenspan, ex presidente de la Reserva Federal, sobre la posibilidad de una recesión en Estados Unidos a finales de año.

Otros analistas citados por EFE señalan que la crisis no tendrá réplica en España por la calidad de las hipotecas, pero el periódico ABC recordaba que las familias españolas tenían a finales del pasado mes de enero hipotecas por un valor de 574 135 millones de euros, un 19,3% más respecto al año anterior.

Carmelo Suárez, secretario general del Partido Comunista de los Pueblos de España, afirmaba hace unos días a Granma que "una familia trabajadora entrega la mitad de su salario para el pago de la cuota mensual de la hipoteca, por plazos superiores a 30 años, e hipotecas incluso a 50 años que son hereditarias".

William Rhodes, vicepresidente del Citigroup, la mayor corporación bancaria del mundo, dijo hace unos días en Guatemala, en la reunión del Banco Interamericano de Desarrollo, que aún no estaba claro si el tambaleo de las hipotecas se extendería a otros sectores¼ lo que sería muy grave.

El problema es que, en los últimos meses, un creciente número de prestamistas hipotecarios a clientes de alto riesgo se ha enfrentado a una ola de incumplimientos y pagos atrasados, para poner a temblar a todo el ramo, pues las acciones de estas empresas, como las citadas New Century y la Accredited Home, a la que se puede sumar NovaStar Financial, cayeron en picada, y los directivos tuvieron que recurrir a las cesantías en masa para capear un temporal aún atemorizante.

Ahora bien, los comentarios de Rhodes, como los de Greenspan, siembran inseguridad, un contaminante venenoso en las finanzas. Por su parte, Russel Read, jefe de inversiones del gigante de fondos de pensiones Calpers, explicó que podrían aparecer ciertas turbulencias mientras el contagio inmobiliario llega a otras ramas.

Y uno se pregunta, si, como afirma la Casa Blanca, el sistema bancario norteamericano goza de buena salud, ¿por qué la incertidumbre y por qué el presidente de la Comisión Bancaria del Senado ha citado a los ejecutivos de las cinco mayores empresas del mercado hipotecario para que comparezcan ante una audiencia el próximo jueves, cuando serán interpelados?

Es para temblar cuando se conoce que People's Choice, un prestamista sin cotización en bolsa, se unió a más de dos docenas de compañías que financian la compra de casas que, desde el inicio de una crisis sectorial a finales del 2006, han pedido la protección de la ley de bancarrota. Para rematar, las ventas de casas nuevas en EE.UU. declinaron considerablemente por segundo mes consecutivo en febrero (3,9%), tocaron su nivel más bajo en casi siete años y agudizaron los temores de que los problemas en el mercado de viviendas no han tocado fondo.

Se podrá argüir cualquier razón, pero el nerviosismo tiene base y hace caer más todavía al maltrecho dólar.

 

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