El Movimiento de Países No Alineados (NOAL), bajo la presidencia de
Cuba, gana terreno en su fortalecimiento y revitalización, con
capacidad de influencia real en temas clave de la actualidad mundial,
destacó hoy una funcionaria cubana.
Anayansi Rodríguez, jefa del equipo de atención a los NOAL en la
Cancillería, señaló los logros de ese foro integrado por 118 naciones,
a partir de la XIV cumbre de jefes de Estado y Gobierno realizada en
La Habana en septiembre pasado.
En opinión de Rodríguez, lo más sobresaliente es que el ente
tercermundista ha pasado de la retórica y la fase declarativa a
presentar iniciativas concretas, apegado a la Declaración Final y al
Plan de Acción aprobados en la última cumbre.
Cuba ha privilegiado la unidad y la solidaridad entre los no
alineados, mostrando habilidad negociadora para mediante un amplio
proceso de consultas llegar a posiciones de consenso, subrayó
Rodríguez al ser consultada por Prensa Latina.
Insistió en que la actuación cubana está marcada por la
transparencia y toma en cuenta la heterogeneidad y las diferencias
internas entre los miembros del NOAL "para privilegiar los elementos
que nos unen y no los que nos separan".
Una conquista importante -agregó- es la capacidad de influencia
real en los procesos que se discuten en la ONU, tanto en Nueva York,
donde tiene su base el Buró de Coordinación, como en otras sedes.
Vale mencionar mociones de apoyo a la causa palestina y a favor de
la reforma de la ONU y la democratización de su Consejo de Seguridad,
y la cooperación con mecanismos del Sur como el Grupo de los 77.
La funcionaria del Ministerio de Relaciones Exteriores enfatizó en
la incidencia de los NOAL en la construcción institucional del Consejo
de Derechos Humanos, con sede en Ginebra, y su alerta sobre las
maniobras de potencias del Norte para dilatar dicho proceso.
Durante los primeros siete meses de presidencia cubana, el
movimiento fundado en Belgrado (1961) se movilizó para conseguir
posturas comunes respecto a las operaciones de mantenimiento de la paz
y el desarme en zonas de conflicto.
Otro aporte efectivo se consumó a comienzos de marzo con la visita
del canciller cubano, Felipe Pérez Roque, a la sede de la Organización
de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura
(UNESCO), en París.
Pérez Roque encabezó allí la ceremonia que marcó la reactivación de
las labores de los NOAL en la UNESCO, ocasión en la cual defendió la
diversidad cultural, la información, la educación y la ciencia como
derechos para todos en el orbe.
Rodríguez se refirió a las gestiones de la troika del grupo
(Malasia, Cuba y Egipto) ante las Organizaciones Internacionales del
Trabajo (OIT) y de la Energía Atómica, en este último caso en respaldo
a los tratados de no proliferación nuclear y el tema iraní.
Además, mantiene un activo programa en La Haya, en lo relativo al
rechazo de las armas químicas, precisó la funcionaria.
En cumplimiento de la agenda fijada en la cumbre de La Habana, Cuba
coordina varias reuniones previstas en 2007, como la de ministros de
trabajo en la OIT, de cancilleres sobre derechos humanos y diversidad
cultural, y sobre avances de la mujer.
Se contempla, además, una ministerial del Buró de Coordinación en
Nueva York, durante la próxima sesión ordinaria de la Asamblea General
de la ONU, y un foro de negocios de los NOAL, previo a la Feria
Internacional de La Habana, en noviembre, añadió Rodríguez.