La explotación de más de 150 fincas ecológicas en el sector
cooperativo-campesino de la provincia cubana de Ciego de Ávila
demuestra el interés de los agricultores por producir cada vez más
alimentos libres de contaminación.
Casi el 50 por ciento de las viandas y hortalizas que cosechan los
campesinos avileños se debe a este proceder científico, informó Noel
Gil Plasencia, presidente de la Asociación Nacional de Agricultores
Pequeños (ANAP) en este territorio.
El proyecto, denominado De campesino a campesino, contribuyó a
sobrepasar en seis por ciento los planes productivos del 2006 y
también a proteger el entorno, ahorrar recursos materiales y disminuir
importaciones de nutrientes químicos, como fertilizantes, herbicidas y
pesticidas.
La ANAP trabaja para acrecentar la cantidad de fincas que
practiquen la agroecología, con el asesoramiento de especialistas de
la Agricultura y del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio
Ambiente.
Entre las cooperativas de producción agropecuaria y de crédito y
servicios se distingue la Aníbal Madrigal de Paquito González,
mientras de forma individual sobresalen Miguel Zamora, Jorge Luis
Rodríguez, Eva Ledón, Jesús González, Vidal Barrio, Juan Cruz, Pablo
Díaz e Idania Falcón.
Durante el año anterior cobró fuerza aquí la elaboración de humus
de lombriz, abono natural considerado el más eficaz beneficiador de
los suelos al reestructurar las propiedades físicas, químicas y
biológicas de la tierra.
Esta modalidad orgánica es determinante en la preservación de la
naturaleza, pues básicamente se obtiene de subproductos de cosechas y
el estiércol vacuno y caballar, en tanto propicia el equilibrio
biológico de los terrenos.
El sector cooperativo-campesino dispone en el país de más de tres
mil fincas, cuyas cosechas son agroecológicas en su totalidad