Cuba lleva hoy adelante un programa
de desarrollo estratégico de la industria niquelífera, que abarca la
materialización de nuevos proyectos y facilidades, y la
diversificación del producto final.
Buscamos exportar materiales con un mayor valor agregado, es decir,
productos de más pureza que tendrían un precio mayor en el mercado
internacional, declaró a Prensa Latina el director técnico de
Cubaníquel, Servando Coello.
Se trata de un grupo empresarial que abarca tres plantas, situadas
en Nicaro y Moa, en la zona oriental de la isla, precisó.
La entidad, con más de 13 mil trabajadores, dispone además de
empresas especializadas en servicios de transporte, producción
mecánica, y una dedicada a la investigación.
Coello explicó que el programa también comprende un proyecto de
investigación y desarrollo, el cual incluye desde el incremento de la
eficiencia metalúrgica de extracción de níquel y cobalto, hasta la
preservación del medio ambiente.
Abarca, además, la utilización y el aprovechamiento de residuales y
su tratamiento de forma tal que tengan un menor impacto ecológico, y
la extracción de algunos componentes valiosos que se mantienen en los
desechos.
El directivo Confirmó que Cuba dispone de importantes reservas de
níquel. "Podemos decir que el programa de desarrollo cuenta con
recursos y reservas para garantizar la producción de las tres plantas
actuales por más de 25 años", sostuvo.
También puede asegurar la construcción de dos plantas, en las zonas
de Pinares de Mayarí y en San Felipe, en el occidente del país, y un
nuevo proyecto, el de ferroníquel, en estos momentos en fase de
negociación.
Coello afirmó que este proyecto es muy probable que pueda ser
ejecutado, y aportaría cerca de 22 mil 500 toneladas de níquel en
forma de ferroníquel. "Contaría con los recursos y reservas para ser
explotado en un lapso superior a 25 años", añadió.
Explicó que con el ferroníquel estarían materializando uno de los
objetivos de la proyección estratégica, que es diversificar la
producción a partir de un uso más racional de los yacimientos.
Se trata de un producto muy codiciado en el mercado internacional,
y por la industria del acero, y sabemos que no tiene mucho riesgo la
construcción y puesta en marcha de una planta, argumentó.
Dijo que en Cuba no se produce actualmente ese material, pues fue
siempre un proceso gran consumidor de energía eléctrica.
Ahora, sin embargo, se crean todas las condiciones para garantizar
la energía eléctrica que demanda este proceso y hacer realidad el
viejo anhelo de obtener ferroníquel en Moa, y para satisfacer una
buena parte del mercado internacional y lograr beneficios económicos.
Sobre los trabajos que se realizan para ampliar la producción de
níquel, precisó que la planta Pedro Sotto Alba, de la Moa Níquel S.A.,
comenzó su expansión en dos fases, la primera de las cuales debe
terminar en 2008 y aportar unas cuatro mil toneladas anuales.
Añadió que la segunda sumará nueve mil toneladas.
Coello, quien participa en el II Congreso Cubano de Minería que
sesiona en esta capital, afirmó que hay un salto cualitativo cuando se
compara con la edición precedente, en organización, calidad y número
de delegados foráneos.
Esta convención va a dejar un saldo de conocimientos y de
perspectivas que permitirá seguir colaborando y aplicando la ciencia
en función de la producción, concluyó.