Vivir en Imías, Guantánamo,
tener 21 años y educar a 15 alumnos de una secundaria básica en el
campo, son detalles que adelantan la historia de Yamilín Terreo
Osorio, profesora general integral. Ella mostró los resultados de su
trabajo en un intercambio donde jóvenes profesores de todas las
provincias del país expusieron sus primeras experiencias pedagógicas.
Este espacio para el debate se inscribe dentro del cuarto taller
nacional en el que incipientes educadores —luego de un año intensivo
en los institutos superiores pedagógicos, y tras la conjugación de la
práctica docente con el estudio universitario— se reúnen y, más allá
de exponer trabajos, intercambian sobre estilos educativos,
capacitación de pioneros, formación vocacional o simplemente,
vinculación alumno-profesor.
Aunque el taller culminó ayer, con la entrega de tres premios, dos
menciones y el reconocimiento a los 42 participantes, los resultados
del intercambio deberán trascender y llegar a los más de 18 000
profesores generales integrales que hoy educan en cada secundaria del
país.
Tal reciprocidad entre educadores, al decir de Yohselyn Ramiro
Ruiz, Jefa de la Sección de Secundaria Básica de la presidencia
nacional de la Organización de Pioneros José Martí, es lo que hará del
taller un espacio verdaderamente práctico.
A cuatro años de las transformaciones en la enseñanza secundaria,
urge resaltar lo positivo y detenerse en las deficiencias, señaló
Bertha Fernández, viceministra de Educación. En ese sentido, reconoció
la dedicación y voluntad de los profesores y llamó a reforzar la
preparación de los contenidos, a integrar correctamente los medios de
enseñanza en la clase frontal, y a emplear más tiempo en la
preparación metodológica.