Negociadores diplomáticos de los 15
miembros del Consejo de Seguridad se disponen hoy a emprender una
fatigosa jornada de gestiones en busca de consenso sobre propuestos
castigos a Irán por su programa nuclear.
Después de más de dos horas de tensos debates, los miembros de ese
órgano de la ONU abandonaron anoche la sala de reunión sin acuerdo
sobre un proyecto con nuevas sanciones a Irán que Sudáfrica, Qatar e
Indonesia proponen enmendar.
Ese texto es el resultado de más de un mes de negociaciones entre
los cinco miembros permanentes del Consejo: Estados Unidos, Gran
Bretaña, Francia, Rusia y China, en las cuales los 10 miembros no
permanentes no fueron tomados en cuenta.
El borrador propone un grupo de sanciones para obligar a Irán a
suspender el enriquecimiento de uranio que, según Estados Unidos y la
Unión Europea y en especial Alemania, está dirigido a un programa
oculto de producción de armas atómicas.
Teherán rechaza las alegaciones y asegura que ese combustible
radiactivo es parte de un programa de desarrollo atómico fundamental
para sus proyectos económicos.
En declaraciones difundidas por la agencia oficial IRNA, el
presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, reiteró el derecho inalienable
de su país de continuar el programa nuclear.
El futuro del proyecto contra el estado persa está en manos de los
negociadores de los miembros del Consejo, quienes deberán precisar qué
compromisos se pueden hacer, según diplomáticos en esta sede.
Sudáfrica propone borrar del proyecto negociado entre las grandes
potencias las propuestas de embargos de armas, prohibiciones
financieras y comerciales, congelamientos de bienes y restricciones de
movimiento a funcionarios.
También pide suspender durante 90 días las sanciones que queden en
pie para propiciar durante ese tiempo una nueva ronda de negociaciones
políticas con la
república Islámica.
Diplomáticos de potencias occidentales, entre ellas Gran Bretaña y
Alemania, acusan a Sudáfrica que querer demorar los debates, pero el
embajador de ese país, Dumisani Kumalo, rechazó esas interpretaciones.
"Lo que tratamos es de mejorar ese texto", explicó.
A las enmiendas sudafricanas se suman la de Qatar, que pide la
inclusión de un párrafo que afirme la convicción del Consejo a favor
del establecimiento en el Medio Oriente de una zona libre de armas de
destrucción masivas y de proyectiles portadores.
A su vez, Indonesia ha propuesto añadir un recordatorio del "claro
compromiso de los Estados con armas nucleares de cumplir la total
eliminación de sus arsenales que conduzca al desarme nuclear",
conforme a lo previsto en el Tratado de no Proliferación.
Durante un contacto con la prensa al concluir la ronda de
consultas, el presidente en ejercicio del Consejo, el embajador
sudafricano, dijo que como van las cosas es muy dudoso que haya una
votación del proyecto esta semana.
Cualquier cambio que haya a ese documento hay que remitirlo a los
gobiernos de los 15 miembros del Consejo para su aprobación y después
esperar por las respuestas para proseguir las negociaciones, explicó
Kumalo.