La población de Bagdad es una de
las más afectadas por las secuelas de la guerra sucia, confirmó hoy el
hallazgo en sus barrios de otros 33 cadáveres con señales de torturas
y ejecuciones sumarias.
En las últimas 72 horas la policía reportó los descubrimientos de
94 cuerpos, la mayoría con los ojos vendados, las manos atadas a la
espalda y disparos en la cabeza.
Desde el pasado 14 de febrero, coincidiendo con las operaciones de
las fuerzas iraquíes y norteamericanas para pacificar Bagdad, los
presuntos escuadrones de la muerte permanecían en una inactividad
relativa.
Sin embargo, durante los últimos tres días, cuando persiste la
falta de control oficial sobre esta capital, esas formaciones
paramilitares parecen haberse reactivado.
La policía comentó que la reiteración de las evidencias y la
frecuencia de los macabros hallazgos conducen a escenarios similares a
los de febrero del pasado año, cuando se dispararon las tensiones
entre comunidades.
Por aquel entonces, escasos medios de prensa advirtieron el peligro
de ataques contra áreas civiles con el empleo de técnicas propias de
especialistas.
También este jueves, un comunicado del ejército norteamericano
notificó que un soldado estadounidense perdió la vida cuando
patrullaba un sector en el oeste de Bagdad.
La baja ocurrió el miércoles cuando el militar cumplía una misión
de vigilancia y rastreo en la operación con la cual tratan de
recuperar la estabilidad y seguridad en esta capital, añadió el texto.
Estadísticas basadas en datos de la Secretaría de Defensa de
Estados Unidos, indican que con ese son tres mil 227 los soldados
norteamericanos muertos en Iraq desde el inicio de la guerra hace
cuatro años.