El
climatólogo norteamericano Alan Robock señaló durante una visita a
Cuba que el mundo necesita hoy para su sobrevivencia que países como
el suyo destruyan los arsenales nucleares existentes y se abstengan de
construir nuevas armas.
"Sólo sería necesario destruir todo el arsenal nuclear existente y
cesar la construcción de nuevas armas nucleares", expuso el académico
en una conferencia en el Museo San Juan de Dios de la central
provincia de Camagüey, a más de 500 kilómetros de La Habana.
La humanidad vive el peligro del invierno nuclear, consideró el
también profesor de la Universidad Estatal de Nueva Jersey en
declaraciones citadas por el diario Juventud Rebelde al referir
el tipo de cambio climático asociado a una guerra nuclear global.
Una explosión nuclear de superficie ocasionaría que grandes
cantidades de polvo fuesen lanzadas hacia la atmósfera superior, lo
cual limitaría la cantidad de radiación solar que llega al suelo,
expuso el analista.
Tal acontecimiento, añadió, conllevaría grandes incendios y
tormentas de fuego que arrojarían a la atmósfera cantidades ingentes
de humo y hollín que absorberían la radiación solar.
Ante esas explosiones, la atmósfera terrestre se haría opaca, con
un descenso sensible y prolongado de las temperaturas, acompañado de
modificaciones en el régimen de lluvia, fenómeno denominado como
invierno nuclear, aclaró Robock.
Incluso, las llamadas guerras nucleares limitadas (locales)
llevarían al fracaso de los sistemas de producción agrícola y a
reducciones considerables en la producción de alimentos, continuó.
"Tales daños -manifestó- serían adicionales a los causados por las
explosiones y permanecerían durante años".
Nuevos estudios publicados advierten que las guerras nucleares
limitadas son capaces de lanzar a la atmósfera superior suficiente
polvo y hollín como para originar cambios climáticos durante una
década o más, indicó.
Las grandes potencias aún disponen de un arsenal nuclear suficiente
para producir este cambio climático planetario catastrófico, con
causas y resultados diferentes a los del cambio climático actual,
denunció.
Aunque el calentamiento global actual ya está en progreso, resulta
evidente que la humanidad aún está a tiempo de evitar totalmente el
cambio climático asociado al invierno nuclear, subrayó tras señalar
que prepara exposiciones contra la proliferación de esos arsenales. (