—
Estados Unidos sólo está buscando una oportunidad para invadir a la
República Popular Democrática de Corea (RPDC), denunció una
declaración difundida por la agencia oficial norcoreana KCNA.
Al mismo tiempo que habla de diálogo, Estados Unidos se niega a
abandonar sus intentos de doblegar a la RPDC por la fuerza de las
armas, afirma la agencia sobre las negociaciones sostenidas entre
ambos países en el marco de las conversaciones a seis bandas.
Simultáneamente a este diálogo, el ejército norteamericano va a
emprender junto con fuerzas surcoreanas grandes maniobras militares en
el sur de la península el próximo 25 de marzo, teniendo a la RPDC en
su punto de mira.
Esta es una provocación militar imperdonable que indica que Estados
Unidos busca un propósito ulterior detrás de la cortina del diálogo,
dice la agencia de noticias.
El proyectar estas maniobras en contra de su compañero de diálogo,
indica claramente quien es el principal responsable por la elevación
de la tensión en la península coreana, agrega.
La declaración norcoreana recuerda que para nadie es un secreto que
los militares norteamericanos han diseñado un plan de emergencia para
atacar a la RPDC, bajo el pretexto de enfrentar el hecho del exitoso
ensayo nuclear llevado a cabo en octubre.
Desde entonces han acelerado con gran premura sus preparativos para
montar un ataque por sorpresa contra las principales instalaciones de
la RPDC, subraya KCNA.
A pesar de las esperanzas de la comunidad internacional, argumenta
la agencia, debido a los pasos aventureros de los EE.UU. las oscuras
nubes de la guerra se ciernen sobre la península coreana.
Una muestra de ello es que Washington ha estado transfiriendo
tropas y material militar ultramoderno hacia la península y sus
alrededores desde sus bases en territorio norteamericano y otras
instalaciones militares en ultramar, dice.
Prácticamente todos los días la aviación estadounidense ensaya el
bombardeo contra objetivos en la RPDC, y los días 13 y 14 de marzo
docenas de aviones F-117 Stealth realizaron simulacros de batalla
sobre las provincias de Jolla Sur y Norte y Kyongi.
En estos días tendrá lugar en Beijing la sexta ronda de
negociaciones a seis bandas en Beijing sobre la desnuclearización de
la península, con la participación de EE.UU. y la RPDC.
Uno de los grupos de trabajo creados en ese marco se refiere a la
normalización de las relaciones entre los dos países.
Diálogo y maniobras de guerra nunca pueden ir juntos, expresa por
último la agencia norcoreana, al tiempo que exhorta a Washington a
abandonar esta doble táctica y renunciar a sus intenciones agresivas.