BEIRUT.— El gobierno palestino de unidad podría quedar instalado este
mismo fin de semana, después que el Consejo Legislativo examine y vote
la plataforma polìtica del nuevo ejecutivo, al cual Israel negó su
cooperación a priori.
La sesión parlamentaria comenzó con alocuciones del presidente y el
primer ministro palestinos, Mahmud Abbas e Ismail Haniye, marcadas por
cierto grado de discordancia sobre el espinoso tema de las relaciones
con Israel.
Abbas dijo, en esencia, que el flamante Ejecutivo tiende la mano a
Israel para reiniciar las estancadas negociaciones de paz; Haniye
calificó la resistencia a la ocupación de derecho legítimo de los
palestinos.
Tendemos la mano para llegar a una paz de coexistencia, subrayó el
Mandatario, quien expresó su esperanza de que la comunidad
internacional lo acoja de manera favorable.
La Autoridad Nacional Palestina (ANP) está sometida a boicot
internacional desde la victoria electoral en marzo último de la
organización islámica Hamas, la cual desconoce la legalidad de Israel.
Nuestro pueblo tiene derecho a defenderse de la continua agresión
israelí, afirmó Haniye, designado primer ministro del nuevo gobierno,
negociado entre Abbas y el liderazgo de Hamas en la ciudad saudita de
Meca, santa para los musulmanes.
El primer ministro, sin embargo, dejó una puerta entreabierta
cuando afirmó que su equipo trabajará por consolidar la tregua vigente
para la Franja de Gaza, que tropas israelíes han violado desde
entonces en varias ocasiones.
La sesión parlamentaria tiene un carácter peculiar ya que se
efectúa a través de una videoconferencia debido a que varios diputados
residentes en Cisjordania están imposibilitados de desplazarse a la
Franja.
La probable aprobación del Gabinete de unidad es, en rigor un paso
preliminar, ya que su verdadera ordalía estará en la acogida que le
dispensen los mediadores, ONU, Rusia, Estados Unidos y la Unión
Europea (UE), a su vez los principales donantes de la ANP.
El mutismo estadounidense y las ambiguas declaraciones de la UE
durante la integración del Gabinete envuelven en un velo de dudas el
futuro del ejecutivo, en el cual participan Hamas, Al Fatah, otras
entidades palestinas y políticos independientes.