El trabajo que desempeñan los observadores voluntarios de lluvia y
su importancia para el desarrollo económico y social en Cuba fue
destacado durante un encuentro nacional que concluye mañana en Ciego
de Ávila.
La ingeniera en hidrología Aymeé Aguirre Hernández, vicepresidenta
del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, significó que en la
Isla hay más de mil 150 hombres y mujeres dedicados a esta labor, que
incluye zonas geográficas de difícil acceso.
Argumentó que este tipo de servicio realizado espontáneamente por
ellos fue determinante para la confección del Nuevo Mapa de Lluvia en
Cuba, el cual abarcó los valores desde 1961 hasta el 2000 y reveló una
disminución de mil 335 milímetros en la lámina anual de
precipitaciones.
Aguirre Hernández subrayó que los datos aportados por ese "ejército
de exploradores de los pluviómetros" contribuyeron al conocimiento de
la potencialidad hidráulica del archipiélago cubano y a las
investigaciones que al respecto se acometen.
Recordó que en el Tercer Fórum Mundial del Agua, efectuado en el
2003 en Kyoto, Japón, sus participantes exaltaron la mencionada
iniciativa experimental cubana.
Unos 100 delegados, entre especialistas de Recursos Hidráulicos y
observadores voluntarios de lluvia, asisten al quinto evento nacional
sobre el tema, el cual se desarrolla en Ciego de Ávila como estímulo a
su trabajo en el giro.