La histórica Protesta de Baraguá protagonizada por Antonio Maceo
hace hoy 129 años, fue recordada ante el obelisco que perpetúa ese
hecho, en el municipio de Mella, de la provincia de Santiago de Cuba.
Poesías, cantos y danzas matizaron el acto-político cultural,
celebrado en el mismo escenario donde el bravo general mambí dio al
mundo una lección de intransigencia y rebeldía y puso en su sitio más
alto el espíritu patriótico del pueblo cubano.
Representantes de las nuevas generaciones del Consejo Popular
Mangos de Baraguá ratificaron el compromiso de defender el sagrado
lugar, como fieles herederos de la estirpe de Los Maceo y, en
particular, del Titán de Bronce.
En el resumen Roberto Sánchez, primer secretario de la Unión de
Jóvenes Comunistas (UJC) en la provincia, destacó la trascendencia de
la Protesta de Baraguá hasta nuestros días y señaló que este sitio de
la Patria se mantiene firme ante cualquier amenaza del imperialismo
yanqui.
Ante el obelisco fue depositada una ofrenda floral en nombre de los
cubanos, y organismos, organizaciones e instituciones del municipio de
Mella entregaron sus compromisos.
El 15 de marzo de 1878 el general Antonio Maceo reunió a sus
principales jefes para entrevistarse con el general español Arsenio
Martínez Campos y manifestarle la disposición de continuar la lucha,
luego de conocer de la firma del Pacto del Zanjón que ponía fin a la
guerra de los 10 años.
Bajo las sombras de los arbustos de Mangos de Baraguá, tuvo lugar
la viril protesta y se acordó una tregua de ocho días para reiniciar
la contienda libertaria.
Fue entonces cuando entre los cubanos presentes en la entrevista se
escuchó la conocida frase: "Muchachos, el 23 se rompe el corojo".