Su producción equivale al 43% del plan del territorio y por
constituir pieza clave en el cumplimiento, es aconsejable, desde
ahora, darles el máximo de atención a las fuerzas abastecedoras
(hombres y equipos). Urge, a la vez, aplicar las variantes que sean
necesarias y extremar las medidas organizativas que impidan "cuellos
de botella" en la llegada de la materia prima al basculador. Una de
ellas es el incremento del parque de locomotoras al incorporarse una
máquina del Abraham Lincoln.
Recibir caña desde cuatro municipios obliga a ser exigentes para
garantizar frescura en la materia prima y un mínimo de impurezas.
Junto a la molida constituyen el escudo protector del rendimiento en
azúcar base 96, indicador en franco ascenso que hasta el 12 de marzo
acumulaba 10,72. En cambio sus valores diarios son hoy muy superiores.
La creación de una estructura por zonas permite a la dirección del
Héctor Molina actualizarse, cada hora, sobre la marcha de las
operaciones y enfrentar con rapidez cualquier dificultad. Eliminar el
atraso que arrastra dependerá de la respuesta, en marzo y abril, de la
agricultura y la industria.
La entrada tardía de recursos fundamentales para la cosecha atrasó
en 15 días el inicio de la molienda. Esto, llevado al lenguaje de los
números, significa más de 7 000 toneladas dejadas de fabricar en ese
periodo.
Humberto Díaz Martínez, director de la empresa, asegura que si se
aprovecha la capacidad al 80% o más, —condiciones existen para ello—,
el Héctor Molina fabricará con eficiencia el azúcar que le resta.
Según la estrategia elaborada tan pronto concluya la zafra el Boris
Luis Santa Coloma —Informó a Granma Juan Carlos Pérez,
presidente del Grupo Empresarial Azucarero (GEA)—apoyará al Héctor
Molina con su dispositivo de corte, alza y tiro.
Estamos convencidos, subrayó, que el cumplimiento azucarero de la
provincia se decide en San Nicolás. Ninguno de los restantes centrales
del territorio —Boris Luis Santa Coloma, Manuel Fajardo y Abraham
Lincon— pueden suplir totalmente, por su capacidad y potencial cañero,
lo que deje de hacer el Héctor Molina. La historia del 2006 está
fresca y no queremos que se repita, precisó.
Por eso el colectivo de San Nicolás de Bari trabaja para evitar lo
sucedido entonces, cuando quedó por debajo del plan de azúcar no
obstante terminar con rendimiento de 11,45, el séptimo mejor del país.
A diferencia de la campaña anterior en que la entidad perdió, entre el
18 de febrero y el 30 de abril, más de 15 millones de arrobas, hoy el
estimado se comporta al 118%.
Por el ritmo actual la industria muestra señales de estar en buenas
condiciones y si las medidas en práctica fortalecen la molienda, la
arrancada tardía puede convertirse en punto favorable. ¿Razones? La
caña no cortada en los primeros días será cosechada en su etapa óptima
de madurez. Ello contribuiría a que La Habana escale, antes del cierre
de las operaciones, una mejor ubicación entre las provincias. Es
imprescindible, ante todo, que los cuatro centrales, con el Héctor
Molina, a la cabeza, hagan lo suyo y no dejen cuentas pendientes.