.—
Al menos ocho policías y soldados iraquíes murieron y otras 25
personas resultaron heridas al estallar un coche bomba en el centro
capitalino, en uno de los atentados más mortíferos de la jornada de
hoy.
El balance de muertos aún pude ser mayor por la magnitud de la
explosión, refirieron fuentes de seguridad.
Añadieron que el vehículo, conducido por un comando, reventó frente
un puesto de control del ejército y la policía iraquíes en la plaza
comercial de Kahraman, en el barrio de Karrada, donde en los últimos
días ocurrieron varios ataques.
Las víctimas pueden aumentar, auguraron las fuentes.
En otro ataque similar pereció un soldado iraquí, pero en Yarmuk,
en el oeste de esta capital, mientras en Ciudad Sadr proyectiles de
mortero causaron la muerte de una persona, heridas a otra y graves
daños materiales en edificios y mercados colindantes.
Al sur de Bagdad, un auto bomba estalló a las 7.30, hora local,
cuando un autobús pasaba con empleados de una compañía automotriz del
gobierno, que se dirigía hacia Iskandariya, señaló la policía.
Como consecuencia del ataque cuatro personas perdieron la vida y
más de una veintena sufrieron lesiones, describió la fuente, quien
agregó que la onda expansiva destrozó fachadas de edificios.
Estos hechos tienen lugar en el momento en que más de 90 mil
efectivos estadounidenses e iraquíes llevan a cabo un plan de
seguridad, en un intento por controlar la ingobernabilidad que reina
en Iraq después de la invasión y ocupación en marzo de 2003.
Un informe oficial del comité de seguridad de Bagdad reveló la
víspera que los atentados, ataques y el número de cadáveres
encontrados en las calles disminuyeron de manera significativa desde
la entrada en vigor de las medidas, el pasado 14 de febrero.
El portavoz, Mayid al Shuwaili, dijo que el hallazgo de cadáveres
se redujo en 62 por ciento, los atentados contra personalidades,
políticos y de carácter confesional en 71 y las acciones con coches
bombas bajó en 36, según la agencia noticiosa INA.
Las cifras contradicen la evaluación del Pentágono, que en su
informe de los primeros tres meses de 2007, reconoce que la violencia
aumentó en ese período con visos de guerra civil.
Evaluación de la Estabilidad y Seguridad en Iraq se denomina el
documento de 47 páginas que identifica el panorama militar en el
estado árabe en franco deterioro.
Entre las causas que identifican están los ataques de Al Qaeda y de
la resistencia contra las fuerzas de la coalición, la violencia de
carácter sectario y criminal, y los desplazamientos de la población,
estimados estos últimos por la ONU en más de dos millones.
El ejército norteamericano informó, mientras, que cinco de sus
soldados fueron abatidos el miércoles en acciones rebeldes en las
provincias de Diyala y en Al Anbar, dos de ellos alcanzados por una
bomba, otros dos por fuego de armas ligeras y uno en un accidente.