En cambio, compartió
con los hombres más ricos de México durante una cena ofrecida en su
honor en una hacienda del estado de Yucatán. ¿De qué hablaron?
Imposible saberlo, pero difícilmente fue de pobreza.
Antes de emprender el recorrido Bush prometió 75 millones de
dólares —aunque para ayudar a "miles de jóvenes" a mejorar su inglés—,
y anunció el envío de un buque médico de la marina de Estados Unidos
que hará escala en varios países para atender a 85 000 pacientes y
realizar 1 500 cirugías.
¿Acaso el gobernante ignora sobre la Operación Milagro, puesta en
marcha con la ayuda de Cuba y de Venezuela, para operar en una década
a 6 000 000 de caribeños y latinoamericanos aquejados de afecciones
oculares? ¿Desconocerá que varios países, incluso de habla inglesa,
utilizan con resultados el método cubano de alfabetización, Yo sí
puedo?
Claro que, en las cinco naciones visitadas (Brasil, Uruguay,
Colombia, Guatemala y México), millares de personas humildes tomaron
las calles para repudiar su presencia.
Bush, conocido por su torpeza en muchos sentidos, cometió otro
desliz imperdonable con su homólogo mexicano Felipe Calderón, al
llamarlo "mister president Zavala", que es el apellido de la Primera
Dama de la nación azteca.