Ricardo Alarcón de Quesada, presidente del Parlamento de Cuba,
consideró este lunes a EE.UU. como el país donde mejor se puede juzgar
como terrorista a Luis Posada Carriles, acusado en enero último de
fraude migratorio, en lugar de por sus crímenes.
En el encuentro internacional de abogados laboralistas inaugurado
ayer y que concluye hoy en La Habana, Alarcón recordó que esa norteña
nación es donde hay más pruebas y documentos desclasificados sobre el
atentado organizado por Posada Carriles a un avión civil cubano en
1976, cuando perdieron la vida las 73 personas a bordo.
Dijo que ya expiró el plazo de la orden emitida por un juez federal
de El Paso, Texas, que ordenó al Departamento de Seguridad Interior
certificar la liberación o la presentación de razones para la
detención de quien será llevado a juicio por mentir sobre la forma en
que llegó a EE.UU., en vez de por su delito mayor: el terrorismo.
La actual negativa de extradición de Posada Carriles a Venezuela
por el Gobierno estadounidense es 'imperdonable y violatoria' de la
Convención de Montreal (Canadá) sobre aviación civil, de 1973, que
establece la entrega o el juicio sin excepción a terroristas en el
lugar donde sean identificados como tales, subrayó Alarcón.
Recordó que, a pesar de peticiones de entrega del asesino por
gobiernos anteriores de aquel país sudamericano, solo se le quiere
juzgar por mentir respecto a trámites burocráticos migratorios, para
evitar un juicio por sus acciones violentas.
El Gobierno de EE.UU. evade procesar a Posada Carriles como
terrorista por las implicaciones comprometedoras que tendría para sus
autoridades en medio de una campaña contra ese fenómeno, mientras
Cinco Héroes cubanos están presos en ese país cuando son más obvias
las razones que justifican su trabajo allí, dijo.
El amparo a Posada Carriles por Washington es una prueba que
confirma la doctrina del Estado de necesidad de Cuba de protegerse sin
molestar a nadie, como hicieron Gerardo Hernández, Ramón Labañino,
Antonio Guerrero, René González y Fernando González.
Los Cinco están presos en EE.UU. desde septiembre de 1998, por
penetrar a grupos de extrema derecha de Miami para evitar acciones
hostiles hacia Cuba, labor patriótica que realizaron en beneficio de
una causa mayor, defender a su país del terrorismo.