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Esta generación supo beber en la fuente
de nuestra historia, en el heroísmo de los Ignacio Agramonte, de los
Antonio Maceo, de los José Martí...todos nosotros, que de la
universidad procedemos, que de la universidad sacamos la idea
revolucionaria que injertamos en el corazón de nuestros campesinos,
con los cuales hicimos la Revolución. Esta generación, pese al mal
ejemplo, pese a los propios familiares que aconsejaban mal, esta
generación, pese a la indiferencia de la nación hacia sus muertos,
esta generación aprendió de aquellos héroes, y de sí misma sacó el
idealismo y sacó las virtudes, y sacó la esperanza en un mar de
descreimiento, en un mar de de-saliento, y de ese mar ha sacado a
flote la Patria.
...Esta generación tendrá que enseñar a la universidad que no la
enseñó, tendrá que enseñar a las instituciones que no la enseñaron a
ella, tendrá que hacerlo todo nuevo. Y es, pues, la mejor generación
que la Patria ha tenido, más no, sin embargo, mejor que las
generaciones venideras, las generaciones que van a tener otro ejemplo,
las generaciones que se van a nutrir no solo en la leyenda de 1868 y
de 1895, sino también en la leyenda de esta guerra heroica, tan
heroica como las anteriores; que se va a nutrir no solo de los
ejemplos de Agramonte, de Maceo, de Martí, sino también de los
ejemplos de los Frank País, de los José Antonio Echeverría, de los
Fructuoso Rodríguez, y de todos los otros.
Discurso de Fidel, el 13 de marzo de 1959 |
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