Robert Schwartz, del estadounidense Gremio Nacional de Abogados,
denunció hoy, en la capital cubana, las restricciones del código
laboral de su país al derecho de huelga.
Schwartz, quien asiste a la última jornada del encuentro
Internacional de Abogados Laboralistas, alertó sobre la tendencia
decreciente de los paros obreros, 17 en 2004, condicionados por la
amenaza de reemplazo permanente de los huelguistas, tipificada en la
ley, mientras 500 demostraciones ocurrieron en 1952.
Consideró de impostergables la realización de reformas al código
que impidan la contratación de elementos rompehuelgas durante las
manifestaciones obreras.
El jurista condenó la legislación estatal y federal de Estados
Unidos que establece penas de multa y hasta de cárcel para aquellos
empleados del gobierno -20 por ciento de la fuerza laboral- que se
involucren en esa variante de protesta.
Manuel Herrera Carbucia, presidente de la Asociación Iberoamericana
de Derecho de Trabajo y Seguridad Social, consideró necesario el
acceso del sindicalismo al poder, para lo cual estimó imprescindible
la toma de conciencia y ganar en la capacidad de dirección de los
gremios.
Recordó que la legislación en América Latina limita o imposibilita
el derecho a huelga, circunstancia que demanda maniobrar con
inteligencia para evitar acciones contra los gremios.
Mientras Rafael Rodríguez Mesa, de Colombia, llamó la atención
sobre los ataques al derecho de huelga en su país, El Salvador y en
otras naciones del tercer mundo, donde el empleo precario gana terreno
junto a salarios mínimos.