WASHINGTON, (PL).— Legisladores insistirán en que el
Congreso debata esta semana un nuevo cronograma para el retiro de los
más de 140 mil soldados estadounidenses destacados en Iraq, como
desafío a la política belicista del presidente George W. Bush.
En ese sentido, la Presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy
Pelosi, expresó que la medida podría ser aprobada en comisión como
parte de una legislación vinculante que fija un repliegue de los
militares a más tardar en agosto de 2008.
El pedido de repliegue se incluye como enmienda por los demócratas
en un proyecto legislativo del presupuesto de 100 mil millones de
dólares, destinado a las guerras contra Iraq y Afganistán.
Hace unas horas, Bush, quien realiza una gira por países
latinoamericanos, pidió en una misiva a la Cámara baja la aprobación
de tres mil 200 millones de dólares adicionales para las campañas
bélicas en países del Medio Oriente.
De acuerdo con el diario The New York Times, serán enviados a Iraq
unos cuatro mil 400 soldados suplementarios, de los cuales el 50 por
ciento son tropas de combate.
Para Afganistán se pagarán los salarios de los instructores y
traductores por valor de unos 500 millones de dólares.
Ya en enero último el mandatario y el Pentágono habían dado luz
verde al traslado a suelo iraquí de 21 mil 500 soldados como refuerzo,
a un costo de cinco mil 600 millones de dólares.
En el documento, Bush también informó a Pelosi que para compensar
los enormes gastos militares su gobierno reducirá el presupuesto en
áreas según él menos importantes, como agricultura, educación, salud y
transporte.
En ese contexto, la representante de Illinois Janice Schakrowsky
consideró que en Iraq debe terminar el caos y el derroche de
millonarios fondos.
Tales declaraciones se dan cuando el presidente Bush tiene bajos
índices de popularidad en Estados Unidos por el manejo de la guerra
contra la nación árabe y sostiene que las tropas no se retirarán del
complejo escenario bélico iraquí hasta que concluyan su misión.
Sin embargo, el comandante principal de las fuerzas norteamericanas
en Iraq, general David Petraeus, advirtió que para contrarrestar el
empuje de las acciones insurgentes se requieren más soldados.
Petraeus admitió que en áreas fuera de Bagdad, capital iraquí, y
Dayala, insurgentes y otros grupos armados se organizan cada vez mejor
en la contienda bélica, en la que perdieron la vida desde marzo de
2003 más de tres mil 100 soldados norteamericanos.