El canciller cubano, Felipe Pérez Roque, denunció hoy, en Ginebra,
maniobras de Estados Unidos y sus aliados para sumir al Consejo de
Derechos Humanos en el descrédito de la politización y el doble
rasero.
El titular del Exterior habló ante el plenario del IV Período
Ordinario de Sesiones de esa instancia de la ONU y dijo que se
pretende dilatar la construcción institucional del Consejo y resucitar
la práctica de las resoluciones punitivas contra países del Sur.
Recordó que el plazo para aprobar los mecanismos correspondientes a
su funcionamiento expira el próximo 18 de junio, el cual no debe
rebasarse en caso alguno, destaca un despacho de Prensa Latina.
Pérez Roque se refirió al planteamiento cubano en la sesión
inaugural del Consejo de que podía iniciarse una nueva etapa en el
empeño por crear un verdadero sistema de promoción y protección de
todos los derechos humanos para todos y no sólo para ricos y
privilegiados.
La real motivación de la actual maniobra dilatoria, promovida por
algunos aliados de Estados Unidos, es entregar la fase final del
proceso a una nueva membresía del Consejo y sobre todo, a otra Mesa,
la cual perciben más favorable a sus intereses, puntualizó.
Añadió que se trata de los interesados en trasladar a ese órgano la
selectividad, la manipulación política y los dobles raseros y
convertir al Consejo en un tribunal inquisidor contra las naciones del
Sur.
Igualmente, precisó, buscan asegurar impunidad a las atrocidades
perpetradas, incluso fuera de sus territorios, por potencias con
pretensiones imperiales, receta sustentada en el cinismo, la
hipocresía y la complicidad que hundieron en el descrédito a la
desaparecida CDH.
El canciller cubano apuntó que Estados Unidos, quien ahora ve "los
toros desde la barrera" se convirtió en el más caústico crítico del
Consejo junto a algunos cómplices, pero no para mejorarlo, sino para
frustrar el proceso.