El presidente de Venezuela, Hugo
Chávez, llamó a la unidad de todos los pueblos de América Latina, para
enfrentar lo que calificó de "ofensiva imperialista" contra la nueva
oleada revolucionaria que recorre hoy el continente.
Solo la unión nos proporcionará la fuerza que necesitamos para
quebrar la ofensiva imperialista, sentenció Chávez, al hablar anoche
en un multitudinario acto en la ciudad nicaragüense de León, 90
kilómetros al noroeste de Managua.
El mandatario llegó ayer a Nicaragua en una breve visita oficial,
como parte de una gira latinoamericana que incluyó Argentina, Bolivia,
y proseguirá este lunes en Jamaica y Haití.
De acuerdo con Chávez, el "imperio norteamericano" está muy
preocupado por el surgimiento en los últimos años de un eje de
gobiernos progresistas y socialistas en Latinoamérica, que pasa, dijo
por Argentina, Bolivia, Venezuela, Cuba y Nicaragua.
Por eso el presidente de Estados Unidos anda ahora como un lobo
vestido con piel de ovejita, diciendo que viene a ayudar, señaló el
jefe de Estado venezolano, en alusión a la gira que también realiza
George W. Bush por la región.
En ese sentido, consideró una "buena coincidencia" que tanto él
como Bush se encuentren de recorrido por América Latina, al alertar
que "en esta tierra se presenta la batalla entre el imperio
norteamericano y el inmenso pueblo latinoamericano".
En opinión de Chávez, el presidente estadounidense es un "cadáver
político" que no tiene nada que ofrecer a los pueblos
latinoamericanos, más que propuestas "ridículas", dijo.
Recordó que todos los problemas de pobreza, falta de vivienda y
analfabetismo que carcomen a Nicaragua tienen su origen en el
capitalismo que se impuso en la nación centroamericana en los últimos
16 años.
"La única manera para salir de la pobreza y el atraso es tomando el
camino del socialismo", aseveró Chávez, quien exhortó a los
nicaragüenses a no dejarse arrebatar nuevamente el proyecto que
pretende llevar adelante el presidente sandinista Daniel Ortega.
Chávez, acompañado por su anfitrión, habló a los nicaragüenses,
tras rendir homenaje al poeta Rubén Darío, ante la tumba donde
descansan sus restos dentro de la Catedral de León.
Aclamado por la multitud, el jefe de Estado venezolano proclamó la
unidad de la Revolución Bolivariana y de la Revolución Sandinista.
En el acto público, ambos presidentes firmaron sendos memorandos de
entendimiento para la construcción de una refinería de petróleo en el
departamento de León, y para la integración de Nicaragua al sistema de
televisión del sur (Telesur).
Esos acuerdos forman parte de la Alternativa Bolivariana para las
Américas (ALBA), iniciativa integracionista a la que sumó la nación
centroamericana al día siguiente de la investidura de Ortega, y que
promueve el comercio justo entre los pueblos.