El proceso de reconversión
monetaria en Venezuela, anunciado por el ejecutivo, coloca hoy al país
a las puertas del "bolívar fuerte" en una acción respaldada por la
sostenida expansión de la economía nacional.
La eliminación de tres ceros a la moneda nacional, prevista a
partir de enero próximo, constituye la primera experiencia de ese tipo
en la historia financiera venezolana y con un alcance que va mas allá
de una simple operación matemática.
Para el presidente del Banco Central de Venezuela (BCV), Gastón
Parra, con ese paso se alcanzará una mayor eficiencia en los sistemas
de pagos vigentes en la nación, al manejar cifras mas pequeñas, unido
a una mayor confianza en el signo monetario nativo.
Con la reconversión, Venezuela dejará de ser un "país de
millonarios", pues bajo las actuales condiciones cambiarias -un dólar
equivale a dos mil 150 bolívares- los salarios alcanzan con frecuencia
cantidades de siete dígitos.
En efecto, a una remuneración mínima vigente en el país de 238
dólares (512 mil 350 bolívares) se añaden beneficios adicionales para
alimentación y otros conceptos, lo cual eleva ese indicador por encima
del millón de bolívares.
A su vez, el titular de la Comisión de Finanzas del parlamento,
Ricardo Sanguino, adelantó que los cambios previstos se reflejarán en
una disminución de los gastos operativos de la banca, tanto pública
como privada.
Además, se allana el camino en la gestión de los mecanismos
contables, con el consiguiente impacto favorable en el manejo
presupuestario a nivel de estados, municipios, consejos comunales,
empresas públicas, pequeñas y medianas industrias.
Desde el punto de vista técnico, disminuirá la tenencia de papel
moneda, al situar la misma entre 12 y 16 unidades de billetes por
persona, acorde con las normas internacionales.
Por supuesto, ante la envergadura del proceso, las autoridades del
BCV diseñaran una etapa de transición —de seis meses a un año— que
contempla la coexistencia de los signos monetarios actuales con el
bolívar fuerte y ambos podrán ser utilizados como medios de pago.
Además, durante el último trimestre del 2007 se van a reflejar los
precios de bienes y servicios en las dos monedas, con vistas a cerrar
el paso a cualquier intento de especulación.
Entre los resultados mas esperados de la iniciativa financiera esta
su efecto psicológico positivo sobre la población, acompañada de
acciones para fomentar el ahorro y comprometer los recursos nacionales
en el desarrollo del país, como son las emisiones de bonos.
En esa última dirección se enmarca el reciente lanzamiento del Bono
del Sur —iniciativa conjunta de Venezuela y Argentina— por valor de
mil 500 millones de dólares y donde la demanda supero en nueve veces
la oferta de los títulos.
Asimismo, la estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) prepara
una emisión cercana a los tres mil 500 millones de dólares, orientada
en lo fundamental al mercado interno.
La activación de los cambios, añadieron autoridades del ente
emisor, estará precedida de una campaña de comunicación de alcance
nacional, orientada a esclarecer cualquier duda de la población y
garantizar así la transparencia del proceso.