La exposición a mensajes
subliminares deja marcas fisiológicas en el cerebro, confirmaron hoy
científicos del Colegio Universitario de Londres (UCL).
Los especialistas encontraron la primera prueba de los efectos
reales de los "mensajes invisibles", que persiguen atraer la atención
del cerebro en el nivel subconsciente.
Actualmente, Reino Unido prohíbe el uso de esas técnicas en
productos comunicativos audiovisuales de alcance masivo, mientras
permanece legal en los Estados Unidos.
Dichas imágenes impactan en la corteza visual primaria (parte del
lóbulo occipital) y, el cerebro registra sucesos sin hacer conscientes
a las personas del estímulo, remarcaron en el trabajo publicado en la
revista, Current Biology.
No obstante es necesario cierto nivel mínimo de atención, que el
cerebro no este demasiado ocupado con otras tareas, para que el
subconsciente "recoja" las imágenes, especificaron los investigadores,
después de analizar el comportamiento de ese órgano frente a imágenes,
casi imperceptibles, pero que la retina recoge.
Esos resultados evidencian la influencia que puede tener la
publicidad subconsciente en el cerebro, dijo el doctor Bahador Bahrami,
del Instituto de Neurociencias Cognitivas del UCL.
Además, aclaró que el estudio no analiza si esos estímulos son lo
suficientemente fuertes como para hacer al receptor comprar o no
determinado producto.
Con los resultados de la investigación, se invalidan las ideas del
psicólogo William James (1842-1910), las cuales establecían que el
hombre es consciente solo de los sucesos a los que le dedica su
atención.