El gen supresor tumoral p53 también
interviene en la coloración de la piel, hallazgo del que se hace eco
la revista científica Cell en su más reciente edición.
Rutao Cui y David Fisher, del Instituto Oncológico Dana Farber, en
Boston, descubrieron que ese gen enciende los mecanismos celulares
para la formación de la melanina, que protege el material genético de
las células de la piel de la radiación ultravioleta.
El p53 provoca la apoptosis o suicidio controlado de las células
del cáncer, y una mutación de ese gen está presente en la mitad de los
casos de esa enfermedad.
Los investigadores estadounidenses analizaron el proceso de
formación del pigmento de la piel y de esa forma encontraron el
vínculo con el gen supresor de tumores.
El p53 estimula la formación de la hormona MSH que a su vez genera
la producción de melanina.
En ratones desprovistos de ese gen la piel no producía
pigmentación al ser irradiada con luz ultravioleta.
Cui y Fisher, indicaron en la publicación, que los humanos cuya
piel no se tuesta al sol, carecen de receptores de MSH.
Además de estar involucrado en el bronceado, el p53 también se
relaciona con otros pigmentos como las manchas producto del
envejecimiento o las que se producen por la ingesta de medicamentos.
También dicho gen interviene en la formación de endorfinas, por la
radiación ultravioleta.