El V Pleno del Consejo Universitario Iberoamericano (CUIB) que
sesiona en Cuba pone hoy hincapié en la formación profesional,
especialmente en países subdesarrollados.
Representantes de 14 países, invitados de organismos
internacionales y personalidades del área debaten también sobre el
desarrollo de la ciencia y la técnica, lo que en opinión de sus
participantes aumenta la brecha entre ricos y pobres, reporta la
Agencia Prensa Latina.
Para el ministro cubano de Educación Superior, Juan Vela, el
programa cubano de municipalización de la Universidad reviste gran
importancia para la formación de profesionales.
"La evolución de la ciencia y la técnica requiere de recursos
humanos cada vez más calificados, y la municipalización es baluarte
imprescindible en ese empeño", manifestó.
El titular cubano explicó a los participantes los pormenores del
empeño cubano de formar profesionales en todo el país (hoy se cuenta
con 800 mil), al tiempo que precisó que en estos momentos cursan
estudios superiores en la isla unos 685 mil estudiantes.
Para 2010 se espera alcanzar la cifra de un millón de graduados de
nivel superior, señaló el ministro.
Durante las sesiones de trabajo, a puertas cerradas, los expertos
analizarán la contribución del CUIB a la integración regional y a la
cooperación en Educación Superior y de investigación en América Latina
y el Caribe.
El CUIB es una organización no gubernamental constituida en
Cartagena de Indias, Colombia, en 2002 establecida como una red de
redes de las universidades iberoamericanas.
Entre sus objetivos se encuentran promover la creación y
consolidación de un espacio iberoamericano de la enseñanza superior y
la investigación, además de impulsar la cooperación entre las
universidades del área y con las de otras regiones.
Igualmente se proponen defender los principios fundamentales de las
instituciones universitarias, y constituir un foro para el debate,
información e intercambio de experiencias, que facilite la
coordinación y la organización de iniciativas conjuntas.
Además potencia la participación activa de la universidad en los
procesos de integración regional, así como fomenta la realización de
programas de doctorado compartidos que impulsen la creación y
fortalecimiento de redes de investigación.