Los trabajadores de la Industria Ligera de Cuba celebrarán mañana
primero de marzo su día con el logro de haber alcanzado un 17 por
ciento superior de ingresos en valores el año anterior, con respecto
al 2005.
Los esfuerzos de sus obreros y dirigentes administrativos en el
2006 permitieron, además, asegurar la entrega de los módulos de
canastilla textil a cada embarazada cubana y los jabones de lavar y
tocador, y el dentífrico de la canasta básica familiar nacional en
todas las provincias de la Isla.
A pesar de la voluntad de esta fuerza laboral de garantizar los
insumos necesarios al pueblo, el plan de ventas totales llegó al 98
por ciento de lo previsto, cifra que representa la recaudación de más
de 626 millones de pesos.
El lema central de este día de homenaje es Cada cubano un ejército
en la defensa de la Patria, fecha en la que en los centros laborales
del sector se efectuarán matutinos y vespertinos para recordar la
efeméride.
Todas las actividades políticas que se desarrollen este jueves
tendrán el propósito de realizar un recuento crítico y autocrítico de
los éxitos y objetivos de trabajo colectivo e individual.
Además se reconocerá a los trabajadores destacados en la emulación
socialista y en las tareas relacionadas con los programas de
transformaciones sociales, culturales y de la salud que se implementan
en la Isla desde 1999.
El Día del Trabajador de la Industria Ligera se celebra cada año en
homenaje a la fecha de nacimiento de José Ramón Martínez Hernández,
quien fuera trabajador del sector y expedicionario del yate Granma.
En esa embarcación arribaron en 1956 a costas cubanas los
revolucionarios que integraron el núcleo inicial del Ejército Rebelde,
fuerza armada constituida por hombres y mujeres del pueblo, quienes
derrocaron en 1959 la dictadura pro-norteamericana de Fulgencio
Batista.