La situación de Desastre Nacional
fue decretada hoy en Bolivia por el presidente Evo Morales, debido a
los crecientes daños en todo el país asociados al fenómeno
climatológico de El Niño.
La decisión fue adoptada este miércoles en reunión del gabinete y
tiene en cuenta los azotes del temporal en los nueve departamentos de
la nación andina.
De acuerdo con el ministro de defensa, Walker San Miguel, esa norma
autoriza además al Ministerio de Hacienda a distribuir los recursos de
hasta el uno por ciento del total de egresos autorizados por el
Presupuesto General de la Nación.
El decreto presidencial también instruye a los ministerios de
Planificación y de Hacienda gestionar el financiamiento de recursos
para la atención a los damnificados a partir de fuentes externas e
internas de cooperación.
La medida indica además a la cartera de Planificación presentar en
un mes un plan nacional de reconstrucción y rehabilitación, que
prioriza al departamento de Beni, el más golpeado por las
inundaciones.
Al explicar la norma, Morales señaló que tras sobrevolar gran parte
del norteño territorio, comprobó que la situación en esa región es
dramática.
El jefe de Estado convocó además a la unidad nacional para salvar
vidas humanas y atender los daños económicos en las regiones más
impactadas.
Los embates en Bolivia por El Niño afectaron a más de 72 mil
familias en todo el país, sobre todo en municipios de los
departamentos de Santa Cruz, Beni, Potosí y Cochabamba.
Desde que comenzaron a hacerse sentir los efectos del temporal, más
de 350 mil bolivianos han sido afectados, tanto por las intensas
lluvias y desbordes de ríos e inundaciones, así como por la sequía y
heladas en las zonas del altiplano.