— El juicio contra el soldado
estadounidense Agustín Aguayo, quien se negó a combatir en Iraq,
comenzará el martes próximo en una base militar estadounidense en
Alemania, confirmaron hoy fuentes militares.
Aguayo, de origen mexicano, será sometido a una corte marcial en el
enclave de Mannheim, de donde se fugó hace seis meses al ser obligado
a retornar al país árabe para una segunda misión.
El soldado se declaró objetor de conciencia, sin embargo la
jefatura del Ejército lo calificó de "ausente sin licencia", con la
intención de que sea considerado desertor, y sancionado con hasta
siete años de cárcel.
Aguayo, de 35 años, pertenece a la Primera División de Infantería,
unidad a la que sirvió cómo médico durante su despliegue en Tikrit.
En febrero de 2004 solicitó su salida de Iraq y el licenciamiento
de las fuerzas armadas como objetor de conciencia, luego de ser
testigo de las atrocidades cometidas por las tropas norteamericanas en
la nación ocupada.
Según destaca este miércoles el diario californiano La Opinión, esa
guerra le cambió la perspectiva de la vida, por lo que ya no podía ser
parte de las Fuerzas Armadas.
Su madre, Susana Aguayo, declaró en una ocasión: "Lo único que mi
hijo no aprendió a hacer es matar".
Rosalío Muñoz, coordinador de Latinos por la Paz, dijo que de ser
necesario la familia del soldado llevará el caso hasta la Corte
Suprema de Estados Unidos.
En mayo de 2004, el sargento Camilo Mejía fue condenado a un año de
cárcel, también por negarse a regresar a Iraq.
Mejía, de origen nicaragüense, calificó de ilegal la invasión al
país árabe y desaprobó las torturas y vejaciones a que las tropas
estadounidenses sometieron a los prisioneros iraquíes.