BAGDAD, 27 de febrero.— Cuatro soldados estadounidenses murieron al
estallar sendos artefactos artesanales al paso de sus patrullas, al
suroeste y en el centro de Bagdad, anunció este martes el Ejército
norteamericano, reportó AFP.
Con estas muertes ascienden a 3 161 las bajas del Pentágono desde
la invasión a Iraq, en marzo del 2003.
Miles de refuerzos norteamericanos deben llegar al país árabe
dentro del marco del nuevo plan de seguridad que pretende acabar con
la violencia en Bagdad.
Esta estrategia prevé el despliegue sobre el terreno de un gran
número de militares, que realizarán patrullajes y rastreos, de forma
que estarán más expuestos a ataques y atentados con explosivos.
El jefe de los servicios de seguridad estadounidenses, Michael
McConnell, previno desde Washington que Iraq va "en una mala
dirección", tanto desde el punto de vista político como en materia de
seguridad.
McConnell consideró que el término "guerra civil" describe bien
"los elementos esenciales del conflicto iraquí".