La mirada, desde la ratificación de volver a lo más alto del
podio en los venideros Juegos Panamericanos de Río de Janeiro hasta
la selección de talentos en la base, dejó ver aristas de una
cotidianeidad que, al margen de "añejas limitaciones", apunta a una
boga de mucha más confianza en el futuro.
Pero para esos nuevos retos no solo basta la excelente
preparación y el enfrentamiento y estudio de los rivales, tampoco
las medallas, porque todo pasa por el prisma de la superación y la
formación de valores en los atletas, factores que son hoy la piedra
angular de nuestro deporte revolucionario y socialista.
El tema, tratado con énfasis, permitió corroborar que pese a sus
"viejos botes", la falta de remos de última generación y otras
carencias, este deporte se preocupa y ocupa por continuar siendo de
la primera línea de combate.
"Ustedes le han sacado el oro a la competencia con los pocos
recursos que tienen y eso es una hazaña", destacó Christian Jiménez,
presidente del organismo deportivo.
El máximo dirigente del deporte expresó, además, su confianza en
que los remeros seguirán imponiéndose a las dificultades y sabrán
conquistar nuevamente el oro de la cita continental.
Los capitanes de los equipos femenino y masculino, Mayra González
y Yoennis Hernández, así como la singlista Ismaray Marrero,
coincidieron en que la preparación de cara a Río de Janeiro marcha
bien y que revalidar el título dorado constituye un alto honor y un
compromiso con el pueblo.
Los pronósticos para la justa en esa ciudad brasileña —se
convocaron 13 modalidades—, indican cuatro medallas de oro, cinco de
plata y una de bronce, pero especialistas consideran que puede haber
una más de tercer lugar.
Ejemplos de lo que se hace en el país con el concurso de
entidades provinciales y familiares, las academias de Cienfuegos y
Ciudad de La Habana como baluartes de sus regiones, así como el
sueño de la primera medalla olímpica del remo en Beijing’08 fueron
temas que dejaron en los presentes nuevos aires de optimismo.