La continuidad del trabajo de los instructores de arte
desarrollado desde el triunfo de la Revolución hasta nuestros días,
y su impacto en los próximos años, fueron ratificados en un reciente
acto en el que fue entregado el Premio Olga Alonso-2007 a ocho
destacados difusores culturales.
Fernando Rojas, presidente del Consejo Nacional de Casas de
Cultura, felicitó a Rosa M. García (Sancti Spíritus); Ana M. Diéguez
(Granma); René Castillo (Matanzas); Digna Fabré (Ciudad de La
Habana); Sonia Díaz (Matanzas); Elsy Ruiz (Cienfuegos); Gonzalina
Balleaux (Ciudad de La Habana), y a Raúl Santos (Ciudad de La
Habana), y destacó que suman unos 11 000 los instructores de arte y
con la graduación en septiembre llegarán a 15 000.
Rojas explicó la prioridad del apoyo a esos pedagogos de la
cultura dentro de las directrices del CNCC, situó entre los logros
de este movimiento su vinculación con la vanguardia artística cubana
y elogió el hecho de que unos 100 de dichos instructores, incluidos
jóvenes, hayan ganado la Distinción por la Cultura Nacional y otras
condecoraciones y premios instituidos en el sector.