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Condena Cuba actos, métodos y prácticas de terrorismo

NACIONES UNIDAS, 23 de febrero (PL).— Cuba condenó hoy ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas los actos, métodos y prácticas de terrorismo en todas sus formas y manifestaciones, así como a quienes los alientan, apoyan, financian o encubren.

El embajador Rodrigo Malmierca dijo que el pueblo cubano conoce en carne propia las terribles consecuencias de los actos terroristas, ya que ha sido blanco directo de los mismos desde el triunfo de la Revolución, el 1 de enero en 1959.

Al hablar en el debate abierto sobre no proliferación en el alto organismo de ONU, Malmierca señaló que, sin embargo, la amenaza del uso de armas de exterminio en masa por parte de terroristas no puede ser enfrentada con enfoques selectivos y discriminatorios.

No se puede hacer caso omiso a la proliferación vertical y el desarme, agregó.

Subrayó que la prohibición y la eliminación total de las armas de exterminio en masa constituyen la única garantía de que las mismas no proliferen y, entre otras cosas, no caigan en manos de terroristas.

En otra parte de su discurso, el Embajador reiteró el rechazo de Cuba a cualquier manipulación o interpretación arbitraria de la resolución 1540.

Dijo que Cuba ha expresado en distintas ocasiones varias preocupaciones respecto al alcance e implicaciones de esa resolución y por derivación, de la resolución 1673.

Como se recordará como resultado de las presiones de determinados miembros del Consejo de Seguridad, la resolución 1540 incluyó algunas disposiciones deliberadamente ambiguas.

Bajo esas disposiciones "algunos Estados pudieran proclamar que, con la adopción de la misma, quedaban supuestamente legitimadas por el Consejo las acciones promovidas en el marco de la denominada "Iniciativa de Seguridad contra la Proliferación", apuntó Malmierca.

Explicó la oposición a maniobras que "pretendan convertir dicho texto en una pre-autorización o justificación para el uso unilateral de la fuerza contra determinados actores no estatales e incluso los propios Estados donde aquellos se encuentren.

"Ello resulta particularmente preocupante en el contexto de las acusaciones lanzadas por determinados miembros permanentes del Consejo de Seguridad contra algunos países, por supuestamente desarrollar programas de armas de exterminio en masa", agregó.

El diplomático se refirió al análisis por la Cumbre del Movimiento de Países No Alineados celebrada en la Habana en septiembre del pasado año de las resoluciones 1540 (2004) y 1673 (2006).

En esa valoración, dijo Malmierca, los No Alineados enfatizaron la necesidad de asegurar que ninguna medida adoptada por el Consejo de Seguridad socave la Carta de las Naciones Unidas y los tratados multilaterales vigentes sobre armas de destrucción en masa.

También que no quebrante el papel de las organizaciones internacionales establecidas en este sentido, así como tampoco el papel de la Asamblea General, añadió.

Los NOAL alertaron contra la práctica continuada del Consejo de Seguridad de usar su autoridad para definir los requisitos legales que deben cumplir los Estados miembros al aplicar las decisiones de ese órgano, como ocurre en el caso de la resolución 1540, afirmó.

"El MNOAL ha destacado la importancia de que la Asamblea General encare de manera inclusiva la cuestión de la adquisición de armas de destrucción en masa por agentes no estatales, teniendo en cuenta los criterios de todos los Estados Miembros".

Señaló que si el Consejo quiere realmente contribuir a enfrentar la proliferación en todos sus aspectos, debía aprobar resolución que comprometa a todos sus miembros, incluidos los permanentes, a dar pasos inmediatos hacia el logro del desarme nuclear.

Ese desarme nuclear, subrayó, estaría bajo estricto control internacional y ocurriría en un plazo de tiempo determinado.

En su discurso, Malmierca dijo que en Cuba todos los programas relacionados con la esfera nuclear, química y biológica, siempre han tenido un carácter estrictamente pacífico.

Esos programas, destacó, están bajo el permanente y riguroso control de las autoridades nacionales y se encuentran sujetos al monitoreo de los organismos internacionales competentes.

Aseguró que su país cuenta con sistema eficaz, predecible y confiable para la aplicación a nivel nacional sus obligaciones internacionales como miembro de varios organismos internacionales.

Entre ellos citó la Convención sobre Armas Biológicas, la Convención sobre Armas Químicas, el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares, y el Tratado para la Proscripción de las Armas Nucleares en América Latina y el Caribe.

 

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