El gobierno boliviano concentra hoy
todos sus esfuerzos en socorrer a las víctimas de los desastres
naturales que azotan al país desde hace tres meses, como consecuencia
del fenómeno climatológico El Niño.
El viceministro de Defensa Civil, Hernán Tuco, declaró a Prensa
Latina que el Estado busca la manera de mantener la entrega periódica
de ayuda humanitaria a las 70 mil familias afectadas, para evitar que
la cifra de muertos sobrepase los 35 actuales.
Para este propósito, el gobierno creará albergues de refugiados, en
los cuales estará garantizada la alimentación, la atención medica, así
como los medicamentos.
El funcionario consideró fundamental la colaboración de los médicos
cubanos, quienes se encuentran movilizados en campamentos de evacuados
de ocho departamentos del país, atendiendo a los damnificados.
La víspera, El presidente Evo Morales agradeció a los gobiernos de
Venezuela y Perú la ayuda humanitaria enviada para socorrer a las 70
mil familias víctimas de los destrozos ocasionados por el fenómeno
climatológico.
Gracias a Venezuela y Perú por su apoyo y solidaridad para
enfrentar los graves problemas causados por los desastres naturales,
expresó el mandatario al recibir las 22 toneladas de ayuda, en la
provincia Trinidad del oriental departamento del Beni.
Morales adelantó la voluntad de su país de devolver las mismas
acciones humanitarias de las que ha sido beneficiario a aquellos que
lo necesiten en un futuro no muy lejano.
Refirió que Bolivia, a partir del uso adecuado de los recursos
naturales, dejará de ser un país abandonado y sin muchos recursos
económicos.
Asimismo comunicó que la Corporación Andina de Fomento (CAF)
liberará una ayuda monetaria de 20 millones de dólares para afrontar
las pérdidas de los ganaderos benianos.
El mandatario se comprometió a hacer todo el esfuerzo necesario
para atender la emergencia causada por las lluvias de estos últimos
tres meses, las que han provocado 35 muertos e incontables daños
económicos a la nación.
Por otra parte, la Cámara de Diputados pidió al Senado convocar a
sesión de emergencia para sancionar el proyecto de Ley de Declaratoria
de Emergencias Departamentales, destinado a la atención de los
damnificados.
El presidente de la Cámara Baja, Edmundo Novillo, ratificó que el
jueves esa instancia aprobó por unanimidad la iniciativa de vital
importancia en estos momentos, y que sólo falta la sanción del Senado.
En tanto, la Cruz Roja Boliviana se declaró en alerta roja ante el
temor de que se agrave aún más la situación sanitaria y social del
país.
La sede de la Cruz Roja en La Paz, a través de su Unidad Nacional
de Socorro y Desastres, alertó y movilizó a todas las filiales en el
país para que realicen la evaluación, censo y acopio de datos de la
situación en cada departamento.
El presidente de la Cruz Roja Boliviana, Abel Peña y Lillo, explicó
que la sociedad recibió permanentes solicitudes de diferentes regiones
que requieren de alimentos, medicamentos, vituallas y albergues
temporales