Familiares de soldados británicos
muertos en Iraq iniciarón hoy una acampada frente a la residencia del
primer ministro Tony Blair en esta capital, apertura de un programa de
protestas contra la presencia en ese estado árabe.
Durante la demostración de 48 horas, los protestantes exigirán
entrevistarse con Blair para pedirle que ordene cuanto antes la
retirada de las tropas del territorio iraquí.
La organización Familias de Militares contra la Guerra convocó la
acampada, tras la cual los manifestantes marcharán por el corazón
londinense para demandar el regreso de los soldados.
El grupo de parientes de fallecidos fue creado por la activista
Rose Gentle, madre del soldado Gordon, de 19 años de edad, muerto en
junio de 2004 en territorio iraquí.
Gran Bretaña invadió junto a Estados Unidos el estado árabe en
marzo de 2003 y tras la ocupación mantiene desplegados más de siete
mil militares. Sus bajas mortales ascienden a 150.
Hace 48 horas, Blair anunció un repliegue escalonado de esas
tropas, con el regreso a casa de unos tres mil soldados para finales
de año, pero ayer dijo a la cadena de radio y televisión londinense
BBC que podrían regresar a Iraq en cualquier momento.
Mientras, hoy la prensa londinense indicó que el gobierno británico
aumentará en mil hombres su presencia en Afganistán, donde tiene más
de cinco mil soldados y perdieron la vida 48.