Un soldado estadounidense murió y
otros tres recibieron lesiones cuando su vehículo activó una bomba
cerca de la ciudad iraquí de Diwaniyah, en la continuidad de acciones
insurgentes que erosionan y desmoralizan al ocupante.
El mando de las tropas de ocupación norteamericanas puntualizó que
el atentado en esa zona sureña ocurrió alrededor de las 02:00, hora
local.
Con ese deceso suman tres mil 152 los soldados de Washington que
perecieron en este país árabe desde la invasión de marzo de 2003.
En lo que va de febrero, Estados Unidos perdió 67 militares en Iraq,
varios de ellos en helicópteros derribados por la resistencia.
Medios de prensa que hacen referencia a estadísticas de la
Secretaría de Defensa norteamericana ampliaron que asciende a más de
23 mil 400 la cifra de heridos.
Esos mismos órganos reprodujeron este viernes que el soldado
estadounidense Paul Cortez recibió una condena de 100 años de prisión
por la violación de una niña iraquí, y el asesinato de esta y su
familia.
Los hechos ocurrieron en 2006 en la ciudad de Mahmoudiya, cuando
Cortez y otros cuatro militares norteamericanos, conspiraron para
violar a Abeer Qassim Hamza al Janabi, de 14 años. El encausado logró
un acuerdo que le salvó la vida, afirman los medios.
A otro de los victimarios, James Barker, que pactó declarar contra
los otros implicados y fue juzgado en noviembre pasado, el tribunal le
redujo la pena a 90 años de reclusión.
Según fuentes judiciales, los convictos -procedentes de la 101
División Aerotransportada- podrán aspirar a libertad bajo palabra.
Hace seis meses, un médico militar iraquí, primero en llegar al
lugar de los hechos, describió a un tribunal en esta capital lo que
observó.
La niña estaba acostada desnuda con las piernas abiertas y le
habían disparado bajo su ojo derecho, a la hermana de cinco años le
explotaron la nuca, mientras los padres fueron profusamente baleados
en el tórax y el abdomen.