ROMA.— El maestro italiano Ennio Morricone, que con sus
composiciones ha hecho soñar generaciones enteras de cineastas,
recibirá el próximo domingo en Hollywood el Oscar a la Carrera, el
único galardón que no había obtenido en medio siglo de vida
profesional. Recordado por sus bandas sonoras para los western
spaghetti de Sergio Leone y elogiado por la inolvidable
partitura para La misión (1986), confiesa que "estaba
convencido de que no lo obtendría jamás".
"No creo que una buena música transforme un filme en uno bueno.
La música es un elemento adjunto y no decisivo. Yo creo que le debo
más a Sergio Leone por el espacio y la fuerza que le daba a la
música, que Leone a mí", sostuvo con modestia a la AFP.
Aunque ha trabajado con los mayores directores de cine y
productores de Hollywood (Huston, Siegel, Polanski, Fuller, además
de Pasolini, Bertolucci, Argento, Pon-tecorvo, Almodóvar), el
compositor, romano de nacimiento, se ha negado a trasladarse a Los
Angeles y sigue viviendo en pleno casco histórico de la capital
italiana, pese a que le ofrecieron una mansión en California.