Un grupo de organizaciones pidió
hoy a la justicia estadounidense juzgar por terrorismo al criminal
Luis Posada Carriles, considerado el autor intelectual de la voladura
de un avión cubano de pasajeros en 1976.
Durante una rueda de prensa en Miami, Florida, Max Lesnik,
dirigente de la Alianza Martiana, dijo que Estados Unidos no puede
combatir al terrorismo "sin juzgar a uno de los más grandes
terroristas que está aquí en el país como un simple espalda mojada".
La referencia de Lesnik está dada porque los tribunales intentan
procesar al criminal sólo por cargos migratorios vinculados con su
entrada ilegal a territorio estadounidense.
El 11 de enero un jurado de El Paso, Texas, acusó al fugitivo de
mentir acerca de su entrada al país, así como realizar declaraciones
falsas en su proceso de naturalización.
"Se le está señalando como violador de las leyes de migración y no
como un violador de los derechos humanos al ser el autor intelectual
del atentado de un avión cubano", puntualizó Lesnik.
Organizaciones cubanas como la Alianza Martiana y la Brigada
Antonio Maceo, consideran a Posada un terrorista y estiman que como
tal debe ser juzgado.
Paradójicamente, esto ocurre, cuando el presidente George W. Bush,
se proclama abanderado de la lucha internacional contra el terrorismo,
tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.
El dirigente de la Brigada Antonio Maceo, Andrés Gómez, considera
que el Posada es el autor intelectual de la ola de sabotajes a
instalaciones hoteleras cubanas en 1997 y 1998.
Por estas acciones, en la que murió el turista italiano Fabio Di
Celmo, un gran jurado de Nueva Jersey, lo mantiene bajo investigación.
El camino que emprendió la justicia etadounidense, impide procesar
a Posada como terrorista hasta que el tribunal penal se pronuncie
sobre los cargos de su entrada al país, señaló el abogado José
Pertierra, quien representa a Venezuela en el juicio de extradición.
Un magistrado estadounidense rechazó esta semana poner en libertad
al terrorista internacional.
El acusado se encuentra detenido en Nuevo México, mientras
Washington desconoce una solicitud de extradición de las autoridades
venezolana sobre Posada, quien escapó de una cárcel de ese país.
La jueza Kathleen Cardone, en una audiencia realizada el 16 de
febrero, fijó el próximo 10 de mayo para iniciar el proceso judicial,
en el cual Posada encara siete cargos por fraude migratorio y falso
testimonio durante su proceso de naturalización.
El criminal arribó a Estados Unidos en marzo del 2005 y la forma en
que lo hizo es el centro del proceso.
De ser encontrado culpable en el proceso, que podría durar una
semana, enfrentaría una sentencia hasta de 40 años de cárcel.