Devolver el confort y la habitabilidad de una gran cantidad de
inmuebles de la provincia cienfueguera es la nueva tarea que incorpora
el sector de la construcción en el territorio, sin dejar de impulsar
las numerosas obras priorizadas de la Revolución bajo su tutela.
La conservación de cubiertas, impermeabilización de techos,
rehabilitación de redes hidráulicas y sanitarias, y pintura de 70
edificios y una veintena de cuarterías, solares y pasajes, permitirá
mejorar la calidad de esas instalaciones y de hecho la vida de los
inquilinos.
Dar solución a las viviendas que aún quedan catalogadas como de
derrumbes parciales, debido a la afectación por los últimos fenómenos
climáticos, clasifica también entre las urgencias del Ministerio de la
Construcción.
Carlos Marín, al frente de la Dirección Provincial de Vivienda,
declaró a la AIN que para dar respuesta a este propósito de
reanimación se revitalizan las Microbrigadas Sociales y Servicios, a
modo de hacerlas cumplir con el objeto social para el cual fueron
creadas.
Marín abundó que en este proyecto constructivo sumarán el apoyo de
los vecinos de esos edificios altos y otros lugares de Cienfuegos, con
el objetivo de aunar todos los esfuerzos necesarios.
Agregó que buscan alternativas y vías para equipar los grupos de
trabajo con las herramientas y medios a fin de materializar esta
empresa, pues hasta ahora, con el afán de incrementar el número de
nuevos apartamentos, el mantenimiento y conservación de las existentes
se dejó un poco atrás.
En ese sentido, Cienfuegos culminó el pasado año con ocho mil 200
viviendas para un sobrecumplimiento en el programa de construcción de
tres por ciento, con destaque para los municipios de Palmira, Aguada y
Cruces.
Varios frentes en la edificación de hogares se emprendieron en el
territorio desde el 2006, pues asumieron no solo las cifras del plan
estatal y esfuerzo propio, sino también el de estímulo de la Central
de Trabajadores de Cuba y el destinado a los médicos
internacionalistas