Unos 65 mil dólares ahorró a la economía cubana la Empresa de
Materiales de la Construcción en Ciego de Ávila con la entrega en el
2006 de más de mil toneladas de yeso fraguado a la industria de
cerámica blanca.
El mineral proviene del mayor yacimiento existente en el país,
radicado en la norteña zona de Punta Alegre, y fue empleado para la
restauración de objetos ornamentales, la ortopedia y en la fabricación
de moldes de muebles sanitarios.
Jorge Luis Pérez Rancaño, director adjunto del centro, explicó que
por la alta calidad del material pueden utilizarse de 40 a 45 veces
los diseños de las instalaciones higiénicas.
Precisó que importar una tonelada de yeso cuesta entre 90 y 100
dólares, mientras que de obtenerlo en el territorio nacional el precio
se reduce a unos 30 o 35 dólares.
Ciego de Ávila abastece, además, yeso triturado a cuatro de las
entidades cubanas encargadas de la producción de cemento, localizadas
en Siguaney, Cienfuegos, Nuevitas y Santiago de Cuba.
El aporte creciente del yacimiento a la industria se debe a una
recuperación, que de forma paulatina recibe la mina, con la que
actualmente puede producir unas cuatro mil toneladas al mes.
Materiales de la Construcción aquí, facilita, también, productos de
cantera, tales como piedras grandes, hormigón, gravillas, granito,
polvo y arena artificial y tratada, para la edificación de escuelas,
salas de fisioterapia, hospitales, preuniversitarios, politécnicos de
informática, hoteles y viviendas.