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La Unión Caribeña de Profesores llamó hoy a la Comunidad del Caribe
(CARICOM) a hacer más para asistir al mejoramiento de la educación
pública en Haití.
En una carta dirigida al presidente del bloque integracionista,
Ralph Gonsalves, la agrupación lamentó la situación de ese sector en
la empobrecida nación y su consecuencia para los niños haitianos.
Actualmente más de las tres cuartas partes de la población haitiana
vive en la extrema pobreza, al tiempo que casi 50 por ciento de los
niños en edad escolar no recibe educación.
"Cada niño de esta región y del mundo merece oportunidades en la
vida y una de ellas es la educación", destaca la misiva de la Unión.
Agrega que esa práctica "es la llave que abre la puerta de las
oportunidad" y asevera: "En Haití esa puerta está cerrada".
La carta también fue dirigida a todos los gobiernos del área, a los
cuales solicitó provisiones para apoyar el financiamiento adecuado al
sector.
La administración de René Preval examina el esquema del Plan
Nacional de Protección, validado por actores del sector público y la
sociedad civil desde 2005, pero olvidado por el gobierno provisional
de Gerard Latortue.
El documento contiene acciones para el establecimiento y la puesta
en ejecución de políticas gubernamentales referidas a la protección de
los derechos de los menores.
Un comunicado del Ministerio de Asuntos Sociales destaca que el
proyecto se sitúa en la línea de las acciones prioritarias definidas
en el Programa de Apaciguamiento Social (PASO, en inglés) y de lucha
contra la pobreza.
Es parte, agrega, de los Objetivos del Milenio, en particular para
la reducción de la extrema pobreza y el hambre, y el mejoramiento de
la educación primaria y la lucha contra el VIH-SIDA.
Concebido como un documento-marco, el texto define las estrategias
que hay que emprender a favor de los niños vulnerables, pero requiere
de determinados ajustes para facilitar su operatividad.
También el Ministerio de Educación de Haití realiza todos los
esfuerzos para la distribución de materiales escolares a estudiantes
de Cite Soleil, la barriada más pobre del país.
En diálogo con los pobladores de esa localidad, el ministro de la
cartera, Gabriel Bien Aimé, invitó todos los sectores a participar en
los esfuerzos del gobierno para favorecer el desarrollo económico y la
estabilidad sociopolítica.
Tras visitar las escuelas públicas de esta zona con el fin de
evaluar su estado físico, el funcionario pidió también a los
educadores sumarse al desafío de "formar a un hombre íntegro".
En una reciente visita a Puerto Príncipe, el primer ministro de San
Cristóbal y Nevis, Denzil Douglas, pidió a CARICOM hacer todo lo
posible por ayudar a esa nación para lograr "ventajas tangibles".
La esperanza de vida de los 8,5 millones de haitianos es de 51 años
y la mortalidad infantil es de alrededor de 100 por cada mil nacidos
vivos.
CARICOM, de 15 miembros, había suspendido la membresía de Haití
poco después del golpe de estado propinado a Jean-Bertrand Aristide,
en 2004. El grupo se negó a reconocer a un gobierno interino
respaldado por Estados Unidos, al calificarlo de inconstitucional.