La idea de un Estado plurinacional
en Bolivia y su reflejo en la nueva Carta Magna, es impulsada hoy por
el gobernante Movimiento al Socialismo (MAS) de cara a las sesiones
plenarias de la Asamblea Constituyente.
Otras 105 propuestas sobre el futuro de la nación andina serán
puestas a consideración de los 255 delegados, que retomarán desde el
miércoles próximo los debates, una vez aprobado el reglamento interno.
Sobre la base de la labor de las 21 comisiones, el MAS apuesta por
una República democrática con autodeterminación de sus pueblos, a la
vez que reconoce las autonomías departamentales, pero también las
indígenas, supeditadas a la soberanía y la unidad del país.
A partir del 26 de febrero, la agrupación mayoritaria deberá
convencer sobre la viabilidad de su proyecto al resto de las fuerzas
políticas.
Según Marco Carrillo, vocero del MAS, su partido tiene la intención
de "construir un Estado comunitario, libre y democrático
plurinacional, pluricultural e intercultural".
También se plantea el reconocimiento a las 36 etnias y sus
respectivas lenguas originarias y, en lo que a religión respecta, se
propone un Estado laico.
Dentro de lo plurinacional, hablan de un reconocimiento a los
derechos colectivos, comenzando por la identidad cultural, la
autodeterminación, el autogobierno, la autogestión y la
territorialidad.
Es por ello que hablan de la reorganización territorial y de las
autonomías departamentales, municipales, indígenas, campesinas y
territoriales.
El poder social está pensado como un mecanismo de control integrado
por representantes de movimientos de todo el país.
La justicia comunitaria es parte del pedido del partido
gubernamental y en lo económico impulsan una redistribución
equitativa.
Por su parte, la opositora Poder Democrático Social (PODEMOS),
segunda fuerza en el foro, asegura que su propuesta tiene muchos
puntos comunes con la del MAS, aunque estima se debe profundizar en el
carácter plurinacional del Estado.
Para Manfredo Bravo, de PODEMOS, están de acuerdo con una nación
plurilingüe, pero reconocen al castellano como el idioma de la
interculturalidad.
Para Guillermo Richter, del Movimiento Nacionalista Revolucionario
(MNR), lo principal es respetar la voluntad popular expresada en las
urnas.
En ese sentido, señala que cuando se habla de un Estado
plurinacional sería sólo aplicable en los cinco departamentos que
votaron por el No en el referéndum autonómico.