Con músicos cubanos invitados, la Orquesta Sinfónica de la Juventud
Venezolana Simón Bolívar protagonizó ese renovado hermanamiento en un
concierto al que asistieron el canciller cubano, Felipe Pérez Roque, y
el embajador venezolano aquí, Alí Rodríguez, según testimonio de
Prensa Latina.
Sin escatimar en lo inusual de la hora del espectáculo, que
finalizó entrada la madrugada de este domingo con la Danza infernal,
de El pájaro de fuego, de Stravinsky, personalidades de la
cultura cubana y autoridades del Gobierno venezolano ovacionaron la
singular ofrenda.
Durante la velada, el pianista cubano Aldo López-Gavilán Junco
cautivó al público al interpretar con solidez el Concierto no. 1
para piano y orquesta, de Prokofiev.
Según explicó Mario Abreu, directivo venezolano del organismo
sinfónico, se trató de un tributo "a la extraordinaria escuela musical
cubana, que tiene un signo similar a la venezolana porque representa
un logro no solamente artístico, sino también social".
Venezuela y Cuba tienen entre sí un vínculo muy activo y profundo,
con un intercambio de maestros y músicos jóvenes que data de muchas
décadas, y multiplicado en los últimos tiempos, acotó.
El concierto, subrayó Abreu, fue una manifestación más de esa
sustancia integracionista de la Alternativa Bolivariana para las
América (ALBA), impulsada por los presidentes venezolano y cubano,
Hugo Chávez y Fidel Castro, respectivamente.