La batalla por Iraq en el Congreso
estadounidense prosiguió hoy con amenazas demócratas de impedir el
envío de más tropas a la nación árabe.
Mientras, los republicanos en el gobierno usaron miembros con
historial militar para bloquear cualquier iniciativa demócrata en esa
dirección.
El legislador opositor John Murtha, ex veterano de guerra y
acérrimo crítico de la Casa Blanca, amenazó con condicionar el envío
de más uniformados a un mejor entrenamiento y descanso suficiente en
la rotación de las tropas.
Esto, según expertos, imposibilitaría que el Pentágono cumpla con
el propósito gubernamental de mandar 21 mil 500 efectivos más a Iraq,
ya que no habrá disponibilidades.
El parlamentario dijo, además, que piensa proponer una enmienda al
proyecto de ley de gastos militares que prohibiría una acción armada
contra Irán sin la aprobación del Congreso.
El ambiente para la Casa Blanca se hizo más denso cuando el líder
de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid adelantó que ese foro
intentará el sábado otra votación sobre la resolución de Iraq.
Una reciente encuesta Gallup mostró que una gran mayoría de la
población estadounidense está disgustada por el fracaso de la Cámara
Alta del Congreso en aprobar un texto no vinculante que desapruebe el
envío de más tropas a la nación árabe.
Los republicanos, mientras tanto, recurrieron al representante Sam
Johnson, prisionero de guerra en Vietnam, y a los veteranos de esa
guerra, los legisladores Duncan Hunter y John Kline, para apuntalar la
propuesta de la Casa Blanca.
Estos acusaron a sus pares demócratas de minar la moral de las
tropas, mientras complacen a su base política.
El debate en la Cámara parece que terminará mañana con una victoria
en esta manga de la oposición demócrata, agrupación que centra ahora
su atención en la solicitud de cerca de 100 mil millones de dólares
adicionales de la Casa Blanca para la guerra.
Este sábado, la mayoría demócrata del Senado debe votar la
resolución sobre Iraq, tras suspender permisos parlamentarios, algo
inusual en Washington.
Hace casi tres semanas, el partido en el gobierno impidió el voto
usando tácticas dilatorias que escamotearon los 60 votos necesarios
para pronunciarse sobre la iniciativa.
Mientras tanto, el presidente George W. Bush, advirtió este jueves
a los parlamentarios que sería un error recortar los fondos para las
tropas desplegadas en Iraq.