.— Un equipo de la ONU acaba de
concluir investigaciones sobre el reclutamiento de mercenarios en Perú
por medio de compañías privadas para enviarlos a escenarios de guerra
como Iraq y Afganistán, se anunció hoy en esta sede.
Esas investigaciones fueron conducidas por el Grupo de Trabajo de
la ONU sobre el uso de mercenarios como medio de violación de derechos
humanos y obstrucción al derecho de los pueblos a la
autodeterminación, que dirige la colombiana Amada Benavides.
El mandato de ese grupo es conocer la conducta de compañías de
seguridad que reclutan a este tipo de combatientes, así como a
aquellas que, en el marco de sus servicios privados de seguridad,
afectan los derechos humanos.
Durante una visita a ese país andino del 29 de enero al 2 de
febrero, en la que también participó el especialista español José Luis
Gómez, el equipo recopiló información sobre más de un millar de
peruanos enviados a Iraq y Afganistán.
"Esos individuos fueron captados por compañías privadas que les
ofrecieron contratos que no cumplen estándares internacionales", según
dijo a Prensa Latina un especialista del equipo investigador a
condición de permanecer anónimo.
Desde octubre de 2005, ese grupo de la ONU comenzó a monitorear
versiones de prensa procedentes de Lima sobre las contrataciones de ex
militares y policías peruanos para prestar "servicios de seguridad" en
Iraq y en Afganistán en condiciones abusivas.
Previo a la misión investigadora concluida este mes en Perú, el
equipo de la colombiana Benavides cumplió misiones similares en
Ecuador y Honduras.
Los resultados de las pesquisas en esos dos países están contenidos
en un reporte que será presentado a finales de marzo próximo ante el
Consejo de Derechos Humanos en Ginebra.
Según estimados extraoficiales, los mercenarios son en la
actualidad la mayor fuerza militar en Iraq, con más de 50 mil
reclutados.
Ellos son un complemento a los más de 130 mil soldados de las
fuerzas regulares de Estados Unidos que mantienen bajo ocupación a ese
país árabe.
De acuerdo con documentos de la ONU, "los mercenarios o actividades
mercenarias son una amenaza a la paz, la seguridad y la
autodeterminación de los pueblos, así como un obstáculo para el
disfrute de todos los derechos humanos".