La Casa del Changuí se inauguró en Guantánamo, en cuyas serranías
surgió, en el siglo XIX, la más popular de las variantes del Son
tradicional cubano.
La institución fue erigida en la barriada de La Loma del Chivo, y
bautizada con el nombre de Chito Latamblé, el tresero más
sobresaliente del Alto Oriente de la Isla y artífice por excelencia
del changuí, junto al también desaparecido Elio Revé Matos, creador
de El Charangón.
Franquean el local sendas esculturas de bronce, a tamaño con las
figuras de ambos guantanameros insignes, quienes habitaron durante
varias décadas en esa céntrica comunidad, la más afamada desde el
punto de vista folclórico en la Villa del Guaso.
El escultor Wilfredo Fernández es el autor de esas estatuas que
identifican a la Casa del Changuí y armonizan con una recreación
pictórica sobre la campiña y el entorno serrano de la región, debida
a los profesionales de las artes plásticas Raúl Estrada, Rogelio
Martínez y Alberto Ortiz.
Luis Torres Íribar, miembro del Comité Central y Primer
Secretario del Partido en Guantánamo, cortó la cinta que dejó
inaugurada la edificación, una antigua carpintería, cuya
reconversión dirigió el arquitecto Alberto Brauet.
En 50 mil pesos convertibles se calcula la construcción civil y
el equipamiento sonoro del sitio, el cual devendrá escenario
principal del Festival Internacional del Changuí, evento que acoge
cada dos años esta capital provincial.
Este "refugio" para los amantes de la música tradicional cubana
lo amenizarán diariamente las agrupaciones dedicadas a ese complejo
ritmo, las cuales entre profesionales e integrantes del movimiento
de aficionados suman más de una veintena en la región cubana más al
Este de la Habana.
Desde hace casi dos centurias el changüí es la expresión
músico-bailable preferida por el campesinado de los municipios
Guantánamo, Baracoa, Yateras, El Salvador y Manuel Tames, pero
músicos de la talla de Latamblé y Revé se encargaron de enraizarlo
en las ciudades.