Entre los jóvenes talentos musicales de Hungría, la carrera del
pianista Gergely Boganyi se distingue por su vertiginosa proyección.
El público cubano tendrá la oportunidad de confrontar la fama con la
realidad cuando mañana viernes, a las 6:00 p.m., escuche a Boganyi
en el recital que ofrecerá en la Basílica Menor de San Francisco de
Asís, un caro y generoso anhelo suyo.
Nacido en 1974 en Vác, Hungría, comenzó a estudiar piano a los
cuatro años de edad; dos años más tarde ganó un premio especial en
el Concurso Nacional de Piano y tres años después se alzó con el
primer premio en ese mismo certamen. Su palmarés se amplió con el
tercer lugar en Ettlingen, Alemania, en 1990; el segundo premio en
Epinal, Francia, en 1991; el primer premio en el Concurso Chopin en
Budapest, en 1993, y en el mismo año primer lugar en el Mozart de la
capital húngara. Tres veces conquistó el puesto cimero en las
competencias de Helmi Vesa en 1989, 1900 y 1991, y logró el premio
principal en la Franz List en Budapest, en el otoño de 1996.
El último domingo, Boganyi estuvo en Co-lombia para participar en
un ciclo Serie Internacional de Grandes Pianistas 2007, el cual, por
cierto, tendrá su cierre el día 18 en el teatro Colsubsidio, de
Bogotá, a cargo de nuestro compatriota Marcos Madrigal. (P. de la
H.)