La secretaria dominicana de
Educación Superior, Ciencia y Tecnología, Ligia Amada Melo, destacó
hoy la importancia para su país del programa de formación de médicos
en Cuba y agradeció a sus autoridades la inclusión en el mismo.
Al despedir a 40 jóvenes procedentes de familias con escasos
recursos económicos que viajarán a la isla a estudiar Medicina, Melo
dijo estar feliz por este fructífero intercambio.
Enfatizó a los estudiantes su misión como parte de un proyecto
social de trascendencia histórica, al pretender un cambio en las
políticas públicas de salud para pasar de la concepción puramente
asistencial a la preventiva.
Pensar en la Humanidad y no únicamente en el bienestar personal,
crear conciencia y aprovechar los años de convivencia con jóvenes de
muchos países en la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) para
conocer sus culturas, les aconsejó Melo.
El embajador cubano, Juan Astiasarán, señaló que ya suman 350 los
dominicanos estudiando en la ELAM y en la Escuela Intewrnacional de
Educación Física de La Habana.
Unos 140 nacionales se graduaron de médicos en los dos primeros
cursos y ahora trabajan en una experiencia de atención comunitaria,
mientras 40 de ellos volvieron a La Habana a hacer especialidades.
Astiasarán contó que en conversación con el secretario dominicano
de Salud, Bautista Rojas, este elogió el trabajo de los egresados de
la ELAM en las provincias orientales El Seibo y Hato Mayor.
El diplomático encomió la solidaria y desinteresada labor de 30 mil
trabajadores cubanos de la salud en más de 92 países, una cifra que
según la ONU supera a la ayuda que en ese campo prestan todos los
países al Tercer Mundo.
El diplomático se refirió al contingente de 500 médicos y
trabajadores cubanos de la salud en la vecina Haití, donde garantizan
una proporción mayoritaria de la asistencia a la población y se han
mantenido en sus puestos en todas las crisis.