Con la apertura y puesta en funcionamiento de una moderna fábrica
de baldosas, en la provincia de La Habana, se incrementaron las
entregas de estos renglones a las obras prioritarias de la Revolución.
Rodolfo Betancourt, director de la empresa de materiales de la
construcción en el territorio, dijo a la AIN que cuando esa planta
alcance su plena capacidad de trabajo producirá unos seis millones
anuales.
Actualmente la materia prima empleada proviene de las canteras de
Caimito y de las localidades pinareñas de Mantua e Isabel Rubio, donde
es mejor la calidad del árido, agregó.
Con una tecnología italiana de avanzada, la fábrica Tomas Álvarez
Breto es capaz de producir unos 10 mil bloques de hormigón por cada
mes, destinados fundamentalmente a la reparación y construcción de
viviendas, policlínicas, escuelas y otros objetos sociales vinculados
a las obras de la Batalla de Ideas.
La industria elabora también pasos de escaleras, tabícas,
lavaderos, losas hexagonales, osarios y tapas de tanques.
Los trabajadores de ese centro, ubicado en el municipio de
Artemisa, laboraron durante intensas jornadas para dejar lista la obra
el cinco de diciembre, Día del constructor.
Paralelo a estas labores, ellos recuperaron además un molino
removedor de áridos.