El documento, que se comenzó a discutir el pasado día 8, requirió
seis días de intensas negociaciones entre delegados de China, Estados
Unidos, Rusia, Japón, Corea del Sur y la República Popular Democrática
de Corea (RPDC).
Según la declaración conjunta, la RPDC cerrará y sellará las
instalaciones nucleares de Yongbyon y las de reprocesamiento de
combustible nuclear en un plazo de 60 días, e invitará de vuelta al
país a los inspectores de la Agencia Internacional de la Energía
Atómica. A cambio de este paso de Pyongyang, los demás países
financiarán la entrega de un millón de toneladas de fuel oil a la RPDC,
50 000 de las cuales llegarían allí al cumplirse ese plazo.
Esos gobiernos compartirán a partes iguales el financiamiento de
esta operación. Además, la RPDC y EE.UU. iniciarán negociaciones
bilaterales para resolver problemas pendientes y avanzar hacia
relaciones diplomáticas completas. Para ello, el gobierno
norteamericano comenzará lo que se describe como el proceso de quitar
a la RPDC de la lista de "estados que patrocinan el terrorismo" y dar
por terminada la aplicación a ella de la ley de Comercio con el
Enemigo.
También se precisa que se crearán cinco grupos de trabajo en los
próximos 30 días, que abordarán la desnuclearización de la península,
normalización de relaciones RPDC-EE.UU, normalización de relaciones
RPDC-Japón, cooperación económica y energética, y mecanismos de paz y
seguridad en el nordeste de Asia. La próxima ronda de las
negociaciones a seis bandas se celebrará el próximo 19 de marzo.