WASHINGTON, 13 de febrero.— El máximo jefe militar estadounidense,
general Peter Pace, reconoció que su país carece de pruebas para
incriminar a Irán en el contrabando de armas hacia Iraq, destaca hoy
la versión digital de The Washington Post.
Pace, jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas
norteamericanas, desmintió así a funcionarios del Pentágono en Bagdad,
que aseguraron tener evidencias sobre la participación del Gobierno de
Teherán en el avituallamiento de la resistencia iraquí, reportó PL.
Televisoras nacionales comunican que la administración del
presidente George W. Bush trajo más oscuridad sobre la Casa Blanca con
sus prematuras imputaciones, pues el asunto de las armas iraníes
podría acarrear otro golpe a la credibilidad norteamericana.
En tanto, Irán acusó hoy al presidente de Estados Unidos, George W.
Bush, de utilizarlo como "chivo expiatorio" por el fracaso de su
política en Iraq, informó DPA.
"La política de Bush en Iraq ha fracasado y ahora está usando a
Irán como un chivo expiatorio, acusándonos con varios pretextos, pero
el hecho es que incluso en Estados Unidos ya no se aceptan esos
cargos", dijo el portavoz del Ministerio del Exterior iraní, Mohammad
Ali Hosseini, en una entrevista con la cadena de noticias Jabar.